{"id":1026,"date":"2013-11-29T10:56:00","date_gmt":"2013-11-29T10:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2013\/11\/29\/suspendidos-de-ricardo-czikk"},"modified":"2015-06-18T00:08:42","modified_gmt":"2015-06-18T03:08:42","slug":"suspendidos-de-ricardo-czikk","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2013\/11\/suspendidos-de-ricardo-czikk\/","title":{"rendered":"\u00abSuspendidos\u00bb de Ricardo Czikk"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left:auto;margin-right:auto;text-align:center;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/c481f-tumblr_mgp34viu3u1qzse0lo1_500.jpg\" style=\"margin-left:auto;margin-right:auto;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"400\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/c481f-tumblr_mgp34viu3u1qzse0lo1_500.jpg?w=222\" width=\"295\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align:center;\">Max Ernst<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div style=\"text-align:center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><b><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Suspendidos<\/span><\/b><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <i>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/i><\/span><i><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Hold infinity in the palm of your hand<\/span><\/i><\/div>\n<div><i><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 and eternity in an hour<\/span><\/i><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 William Blake<\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Una pareja joven quiere tener su primera vez. Su inicio. Ninguno de los dos sabe c\u00f3mo es eso. No se confiesan que conf\u00edan mucho en el otro y poco en s\u00ed mismos. Revelar este \u00edntimo temor mostrar\u00eda un gesto de debilidad que acabar\u00eda con todo. Saben del amor y el deseo que est\u00e1 a punto, de las caricias sigilosas en los pechos de ella, de los dedos de ella que bajan el cierre del pantal\u00f3n de \u00e9l, pero que no se ha animado todav\u00eda al contacto con la piel. Apretar, moverse, insinuarse, apenas. Nadie lo ve a \u00e9l ahora en la puerta del instituto de ingl\u00e9s, mientras la espera. Fue clar\u00edsima Andrea. \u00c9se era el punto. Arturo no puede creer al verla salir: rubia, jeans apretados, remera lila, empieza a bajar tres escalones furtiva, mirando. \u00bfHab\u00eda cumplido \u00e9l? Claro que s\u00ed.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Los padres irrumpen en la escena con un: Esto se tiene que terminar. Pero es en particular la madre que fuerza. Desea ocupar el lugar de su hija. El padre de Andrea comenz\u00f3 con su secretaria. La hija sabe que el diafragma es la intervenci\u00f3n materna en el ginec\u00f3logo de la familia, el Doctor Roizen, testigo de la infamia paterna. La otra rubia, platinada, artificial, apretada y ansiosa por ganar m\u00e1s, pide cuidarse del embarazo extempor\u00e1neo, ect\u00f3pico.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">La descomposici\u00f3n se hace patente, es el avejentarse de todos.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Pleno, ingenuo de su papel en la historia, Arturo admira como ella planea sobre cada escal\u00f3n, se detiene en el aire, no termina de bajar. Un hada, una diosa ol\u00edmpica, piensa y sue\u00f1a que sigue so\u00f1ando con tenerla. Se siente extra\u00f1o, extra\u00f1ado de s\u00ed. \u00bfC\u00f3mo semejante belleza, semejante mujer, le permiti\u00f3 tanto? C\u00f3mo \u00e9l, que siempre se qued\u00f3 mirando desde afuera a las lindas, a las que eran para otros, para los que jugaban bien al f\u00fatbol, para los l\u00edderes? Desconoce. Se le estrangula la panza. Hasta el momento ha seguido el camino banal de asegurarse la l\u00ednea de colectivo que los llevar\u00e1 al lugar m\u00e1gico e inh\u00f3spito, un hotel lejos de todo lugar conocido. Subir\u00edan juntos, en silencio. Ella se sentar\u00eda en un asiento individual. la hora pico y \u00e9l apenas se sostendr\u00eda de una barra vertical, intentando equilibrarse al ver c\u00f3mo ella se pintar\u00eda los labios, hacerse m\u00e1s mujer, hacerse demasiado deseable para soportar ese viaje.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">La orden ha llegado como personaje de terror, interrumpe el tiempo, quema los cartuchos. Detiene a Andrea antes de bajar el \u00faltimo escal\u00f3n del William Blake Institute. Pel\u00edcula detenida. Mientras \u00e9l sue\u00f1a, ella respira y su diafragma se agita en espasmo que la sacude hasta el perineo. \u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">El padre a esa hora del crep\u00fasculo llega muy panz\u00f3n a la casa. Se mira en el ego\u00edsta espejo del ascensor y se percibe joven. Como nunca antes. Recuerda con agitaci\u00f3n entre sus piernas, los ambiciosos espejos del hotel, la cola redonda, la espalda brillando perlada por las gotitas de sudor, mientras el narcisismo de los amantes se alberga en el enga\u00f1o.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Ahora la escena es tomada por la hipocres\u00eda burguesa. Peque\u00f1a. La falsa conciencia de clase. El padre de Andrea penetra una subordinada, tal como lo har\u00eda un se\u00f1or feudal acreedor al jus prima noctis. El consentimiento de ella no le quita dramatismo a la escena. Cabalga sobre su posesi\u00f3n, una parte \u00ednfima de sus activos en negro y que su declaraci\u00f3n jurada omite.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Arturo sabe que es todo simulacro en aquella casa, pero se resiste a confes\u00e1rselo. Prefiere seguir jugando a las escondidas. La campanita con la que llaman al servicio, la impecable cocina, el comedor diario donde cenan, el amoroso tratamiento entre ellos, (ay mi amor, si gordo, claro hermosa, c\u00f3mo no honey), lo abochorna cuando lo compara con su padre metiendo el tenedor en la ensalada, a su madre sirviendo la primera pata de pollo al rey de la casa que no agradece, que come gutural, su madre con delantal en la cocina que se quedar\u00e1 lavando los platos. Sola.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Arturo sigue en vilo, casi ingenuo se podr\u00eda decir. Andrea continuar\u00eda laboriosa, puntillosa se maquillar\u00eda tambi\u00e9n los ojos en medio del vaiv\u00e9n imaginable de un colectivo que no frena en la luz amarilla. Simular\u00edan ser mayores de edad y que los dejaran entrar. Sue\u00f1an con los ojos abiertos una escena confusa en la que se hallar\u00edan a bordo \u00a0de un veh\u00edculo que los llevar\u00eda al destino.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">La madre llora desconsolada por lo que est\u00e1 perdiendo, mientras tanto intenta leer un libro de arte expandida en la cama matrimonial tipo king size, enorme para refugiarse de su futuro: grupos de mujeres solas, t\u00e9 por la tarde, suspirar por la usurpaci\u00f3n de juventud, por las otras que le robaron el sue\u00f1o de exclusividad.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Arturo no sabe ingl\u00e9s y no entiende el folleto que le entregan en la puerta, un segundo antes de que Andrea aparezca. Toma en la palma de su mano el grano de arena de la eternidad. El infinito se abre y cae entre sus grietas (\u00bfpor qu\u00e9 ser\u00e1 que creemos en la solidez del infinito?).<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">La eternidad en una hora puede ser demasiado vertiginosa. Todo consiste en la convergencia de los tiempos.\u00a0<\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Arturo queda suspendido, congelado, se suma al Olimpo de Andrea.<\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Suspendida la respiraci\u00f3n, se revela su artificialidad, su automatismo.<\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Andrea, suspendida, et\u00e9rea y hermosa, no bajar\u00e1 nunca de aquel escal\u00f3n.<\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Ricardo Czikk<\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Max Ernst Suspendidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3716,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[253],"tags":[228],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1026"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1026"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3717,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1026\/revisions\/3717"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}