{"id":1190,"date":"2013-09-23T00:02:00","date_gmt":"2013-09-23T00:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2013\/09\/23\/sobre-malapalabra-de-cecilia-maugeri-escribe-adriana-mancini-parte-ii"},"modified":"2015-06-16T02:05:45","modified_gmt":"2015-06-16T05:05:45","slug":"sobre-malapalabra-de-cecilia-maugeri-escribe-adriana-mancini-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2013\/09\/sobre-malapalabra-de-cecilia-maugeri-escribe-adriana-mancini-parte-ii\/","title":{"rendered":"Sobre malapalabra de Cecilia Maugeri. Escribe: Adriana Mancini. Parte II"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\">\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/malapalabratapa_thumb.jpg\" style=\"clear:right;float:right;margin-bottom:1em;margin-left:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"320\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/malapalabratapa_thumb.jpg\" width=\"214\" \/><\/a><\/div>\n<p><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Contra la pared es el t\u00edtulo que anuncia la siguiente entrega del libro. Contra la pared\u2026 Otro tintineo de la infancia. La Penitencia, s\u00ed, penitencia a la que otro ha condenado. Pero tambi\u00e9n: situaci\u00f3n sin salida. Acoso. Y miedo a la palabra yerma. Cito: \u201cmi miedo quieto\/ de que no sea \u00e9ste\/ el comienzo\/ de una metamorfosis\/ de que no salga de esta lengua, esta laguna\/ una rosa, un clavel\u201d. Sin embargo, la lengua-laguna florece y nutre a una cara que indaga las posibilidades de su rev\u00e9s, las m\u00e1scaras. As\u00ed en el poema \u201cPuedo tener una cara de orto\u201d aparece el esfuerzo de un YO inquieto e irreverente que anda y marcha verso tras verso mientras se va descubriendo. Esa \u201ccara de orto\u201d que expone el poema, desafiante y contestataria, recurre a la expresi\u00f3n com\u00fan de la lengua \u2013\u201ces la \u00fanica que tengo\u201d- para defenderse de su propio acoso y a partir del contraataque, las palabras, en franca actitud l\u00fadica, rebotan entre m\u00faltiples sentidos para convertirse en una voz de sutil tono po\u00e9tico que fluye y deja fluir el deseo de ser, todas las caras con sus m\u00e1scaras para simplemente\u2026 y cito: \u201cconocer\/ salir\/ aflojar\/ dar todas las que soy\/ fuera de \u00e9sta que me asfixia\u201d.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space:pre;\"> <\/span>Los poemas no soslayan palabras, apuestan a todas: a las que abrigan, a las que anudan, a las que crecen, a las que honran y son honorables, a las que honran y no son honorables, a las que aman, a las que saludan y agradecen, a las que emocionan, a las que callan, a las que marean, a las que esperan\u2026 \u201cEspero, eh\/ estoy esperando\/ sigo esperando\/ no s\u00e9 de d\u00f3nde vas a salir, pero igual espero\u2026\u201d as\u00ed comienza, sorpresivamente y provocador, uno de los poemas en los que un yo festivo y solitario busca \u201cun abrazo\/ nada m\u00e1s\/ un abrazo que empuje el nudo\/ bien fuerte hacia abajo\/ y espero\/ no soltarme esta vez\u201d. Karina Macci\u00f3, en la lectura de los poemas que a modo de posfacio cierra el libro de Maugeri, afirma con justeza: \u201ccada imagen se enlaza a la otra y se transforma ante nuestros ojos y o\u00eddos, como cuando la espuma o las nubes nos muestran distintas formas, fant\u00e1sticas, ef\u00edmeras, que sentimos pasar\u201d.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space:pre;\"> <\/span>Bajo techo y Desechas son los t\u00edtulos que presentan las dos \u00faltimas series del libro. Lejos de cumplir con las expectativas de protecci\u00f3n, Bajo techo recoge las marcas de asfixia a la que techo y pared se someten. En el poema \u201cuna gran pared sobre mi pecho aplasta\u201d \u2013primero de la serie- el YO se muestra en busca de una libertad desesperada, quiz\u00e1s la libertad que el recuerdo promete cuando se empecina en recobrar el pasado: \u201cEstoy literalmente\/ soy\/ agotada\/ saturada\/ aplastada (\u2026) pegada al piso me vuelvo hueso\/ cal piso pared\/ soy mi propio techo\/ mi l\u00edmite\/ mi cuerpo sin ventanas\/ (\u2026) puedo decir que vivo\/ porque soy mi casa\/ y ya no tengo interior\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space:pre;\"> <\/span>Con Desechas, el poemario llega a su fin. El cuerpo del lenguaje se fractura, se fragmenta hasta su m\u00ednima expresi\u00f3n: las letras. De la A a la Z. Cada una de las letras del abecedario se muestra desnuda del sentido que las palabras le otorgaban. Las palabras han pasado por la disecci\u00f3n implacable e impecable de una mano que se vislumbra certera y promisoria. En su deshacerse la lengua se erotiza. Deja el cuerpo pesado de las pelotas por el piso, de las procesiones y los ayeres penados, para ganar la levedad de \u201cun sonido en el aire que se evapora\u201d.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space:pre;\"> <\/span>Los poemas de malapalabra conjugan distintas facetas del lenguaje. Levedad y desmesura. Vaguedad y precisi\u00f3n. Espesor y llanura. Muestran lo mundano en su g\u00e9lida vanidad y exponen el dolor del amor en sus infinitas repeticiones. Y fundamentalmente\u2026 inquietan. Violentan, en el mejor de los sentidos. Quiero decir: los poemas de malapalabra, este primer libro de Cecilia Maugeri, perturban nuestro pensamiento y \u00e9sta es, sin duda, una de las mejores maneras de ir buscando lo verdadero.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:right;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Adriana Mancini<\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contra la pared es el t\u00edtulo que anuncia la siguiente entrega del libro. Contra la pared\u2026 Otro tintineo de la infancia. La Penitencia, s\u00ed, penitencia a la que otro ha condenado. 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