{"id":1402,"date":"2013-05-23T10:13:00","date_gmt":"2013-05-23T13:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2013\/05\/23\/sueno-con-africa-la-lectura-de-karina-maccio-parte-i"},"modified":"2015-06-17T05:07:08","modified_gmt":"2015-06-17T08:07:08","slug":"sueno-con-africa-la-lectura-de-karina-maccio-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2013\/05\/sueno-con-africa-la-lectura-de-karina-maccio-parte-i\/","title":{"rendered":"Sue\u00f1o con \u00c1frica, la lectura de Karina Macci\u00f3 (Parte I)"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Palpitando la pr\u00f3xima presentaci\u00f3n de Sue\u00f1o con \u00c1frica en Buenos Aires, compartimos la ponencia de Karina Macci\u00f3 en el Texas A&amp;M University Simposium.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">A continuaci\u00f3n transcribimos la primera parte.<\/span><\/div>\n<div style=\"font-family:Calibri, sans-serif;text-align:center;\"><span style=\"font-size:large;\"><b><br \/><\/b><\/span><\/div>\n<div style=\"font-family:Calibri, sans-serif;text-align:center;\"><span style=\"font-size:large;\"><b><br \/><\/b><\/span><\/div>\n<div style=\"font-family:Calibri, sans-serif;text-align:center;\"><span style=\"font-size:large;\"><b>Sue\u00f1o con \u00c1frica, entramado de voces y m\u00fasica para despertar<\/b><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Sue\u00f1o con \u00c1frica lleg\u00f3 a m\u00ed en forma de manuscrito, gracias a la recomendaci\u00f3n de un poeta que quiero y respeto mucho, Eduardo Espina. Adem\u00e1s de ser editora, tambi\u00e9n soy poeta, y la afinidad que se genera entre los que cultivamos la poes\u00eda es muy fuerte. Nos atendemos, nos escuchamos. Es dif\u00edcil ser le\u00eddos, por eso nuestros primeros lectores son muchas veces colegas y amigos.\u00a0<\/span><\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><a href=\"http:\/\/sphotos-h.ak.fbcdn.net\/hphotos-ak-prn1\/p480x480\/526505_474193492653219_1564834496_n.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"400\" src=\"http:\/\/sphotos-h.ak.fbcdn.net\/hphotos-ak-prn1\/p480x480\/526505_474193492653219_1564834496_n.jpg\" width=\"400\" \/><\/a><\/span><\/div>\n<p><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Inmediatamente sent\u00ed una fuerte atracci\u00f3n por el libro. Era un viaje. Me llevaba hacia las tierras africanas, me brindaba su m\u00fasica, sus creencias, sus tradiciones. El paisaje se iba armando a trav\u00e9s de los poemas de una manera sutil, con epifan\u00edas contundentes que me revelaban un amanecer, un ritual infantil nocturno, una naturaleza prodigiosa. Un efecto curioso capt\u00f3 mi atenci\u00f3n en esta primera lectura. Las palabras en espa\u00f1ol a veces sonaban extra\u00f1as, como si les faltara algo, como si buscaran un complemento, como si estuvieran abiertas. Me pon\u00edan en un brete, me cuestionaban. Record\u00e9 un libro de Julia Kristeva, El porvenir de la revuelta, especialmente el cap\u00edtulo llamado \u201cEl amor por la otra lengua. La otra lengua o traducir lo sensible\u201d. Empieza as\u00ed:\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Se distingue inmediata y b\u00e1sicamente al extranjero del que no lo es porque habla otra lengua. En una observaci\u00f3n m\u00e1s minuciosa, el hecho es menos banal de lo que parece; revela un destino exorbitante, tragedia y elecci\u00f3n al mismo tiempo. Tragedia porque el ser humano, ser hablante, habla naturalmente la lengua de los suyos, lengua materna, lengua de su grupo, lengua nacional. Cambiar de lengua es equivalente a perder esta naturalidad, a traicionarla o, por lo menos, a traducirla. El extranjero es esencialmente un traductor.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Agregar\u00eda lo siguiente: \u201cEl traductor es esencialmente un poeta\u201d. Sue\u00f1o con \u00c1frica es una traducci\u00f3n en tantos sentidos que vale la pena intentar desentra\u00f1arlos.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Como nos sucede a los que nos dedicamos a la escritura, est\u00e1 esa traducci\u00f3n preliminar en la que intentamos ir de un pensamiento, idea, recuerdo o sensaci\u00f3n, todos ellos fluidos y dispersos en nuestra mente y cuerpo, a un formato material que nos otorga la lengua. El primer paso trata, justamente, de esa \u201cpuesta en lengua\u201d, de la traducci\u00f3n de una incorporalidad \u00edntima y real en nosotros a una corporalidad socializable por medio del idioma. Por esta raz\u00f3n, lo antes fluido suele parecer chato, lineal, simple, sin esa riqueza que hall\u00e1bamos dentro. He ah\u00ed el trabajo del escritor, del poeta.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Alain hab\u00eda atravesado esa etapa con \u00e9xito, pero habiendo traspuesto adem\u00e1s otras traducciones. No era preliminar en ning\u00fan sentido. El problema era que el espa\u00f1ol no era la lengua materna de Alain y yo lo hab\u00eda notado en la lectura del manuscrito. Hab\u00eda un \u201cdejo\u201d de traducci\u00f3n inasible en el libro, que despertaba en m\u00ed una curiosidad ling\u00fc\u00edstica, que me llamaba a detenerme en cada palabra. Comenc\u00e9 a entender que cada una era un punto de llegada, y que deb\u00eda desandar camino. \u00bfDe d\u00f3nde ven\u00edan? Eran objetos que se levantaban de la hoja y me miraban, poniendo a prueba mi castellano. Alain se explay\u00f3 iluminadoramente sobre esto:<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">\u00a0\u00bfC\u00f3mo es posible que un camerun\u00e9s de habla francesa e inglesa escriba poes\u00eda en espa\u00f1ol? Trat\u00e9 de escribir mis poemas en franc\u00e9s y luego en ingl\u00e9s, pero no me salieron las palabras adecuadas. Pens\u00e9 que este fen\u00f3meno era extra\u00f1o y que era yo el problema; pero cada vez que me pon\u00eda a escribir, las palabras flu\u00edan en espa\u00f1ol y no en franc\u00e9s ni en ingl\u00e9s. Siguiendo el consejo de mi hermano, me decid\u00ed a escribir en espa\u00f1ol. Aunque no puedo explicar con certeza la inspiraci\u00f3n en esta lengua, una de las razones reside en el amor que siento por ella, y en el hecho de haberla escogido para mi carrera desde el primer a\u00f1o universitario. La mayor\u00eda de los poetas que le\u00ed en aquel entonces escrib\u00edan en espa\u00f1ol. La belleza del lenguaje as\u00ed como el lirismo y el compromiso social de sus obras conmovieron mis pensamientos.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Pero ni siquiera se trataba del franc\u00e9s y del ingl\u00e9s, lenguas que conviv\u00edan desde siempre en Alain por nacimiento y educaci\u00f3n. Hab\u00eda mucho m\u00e1s. Los textos estaban plagados de palabras en otras lenguas, algo que percib\u00eda desde mi ignorancia como \u201cafricano\u201d. Sin embargo, cada una de estas palabras ten\u00eda un origen diferente. Investigu\u00e9 un poco m\u00e1s.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Habitan Camer\u00fan m\u00e1s de doscientos grupos \u00e9tnicos y ling\u00fc\u00edsticos. El n\u00famero de lenguajes listados es de 286, de los cuales 280 est\u00e1n vivos y 6 extintos. De los vivos, 11 lenguas son institucionales, 96 se hallan en desarrollo, 106 son vigorosas, 43 est\u00e1n en problemas y 24 se hallan muriendo.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Qued\u00e9 impactada.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">La primera versi\u00f3n del libro me lleg\u00f3 en espa\u00f1ol con la proliferaci\u00f3n de palabras en swahili, bangwa, amharic, wolof, zul\u00fa, bamilek\u00e9, yoruba, por mencionar algunas. Cada una de estas lenguas se relaciona con una etnia y con un lugar espec\u00edfico en \u00c1frica. Por ejemplo, en el caso del grupo yoruba, se hallan en el oeste africano, y la mayor\u00eda se encuentra en Nigeria. Ahora bien, adem\u00e1s de asociarse una etnia con una lengua y todo esto con una disposici\u00f3n geogr\u00e1fica, tambi\u00e9n cada grupo mantiene ciertas creencias religiosas. Muchos \u201ccomparten\u201d dioses, pero cada divinidad recibe una denominaci\u00f3n espec\u00edfica y a veces sufren transmutaciones, que los hacen ganar o perder atributos, o hasta cambiar de sexo: \u201cS\u00e0ng\u00f3 poderoso Yakut\u00e1\/ te llamaron diablo\/te convirtieron en Santa B\u00e1rbara\/te alabaron como Sainte Anne\u201d.<\/span><\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/894072_474192945986607_2104618203_o.jpg\" style=\"clear:right;float:right;margin-bottom:1em;margin-left:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"237\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/894072_474192945986607_2104618203_o.jpg\" width=\"320\" \/><\/a><\/span><\/div>\n<p><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">De repente me vi arrojada en el centro de un laberinto cultural, una trama compleja de much\u00edsimos hilos de alta densidad. Como dije, recib\u00ed la primera versi\u00f3n de Sue\u00f1o con \u00c1frica en espa\u00f1ol, pero con la nota-carta de Alain que hoy figura en la edici\u00f3n final. \u00c9l necesitaba explicarse. \u00c9l, como Kristeva me hab\u00eda musitado al o\u00eddo, sab\u00eda que este espa\u00f1ol pose\u00eda algo extra\u00f1o, no natural, algo que hac\u00eda que uno fijara los ojos pasmados en cada palabra conocida y desconocida a la vez. Charlamos con Alain, le preguntamos si estaba dispuesto a traducir su libro al franc\u00e9s y al ingl\u00e9s. As\u00ed empez\u00f3 la segunda etapa, una aventura en tres idiomas que dialogan incesantemente. Con Cecilia Maugeri coordinando el proyecto, se suced\u00edan los encuentros, las interrogaciones, las conversaciones que ampliaban nuestra red simb\u00f3lica, pudiendo sugerir, desde nuestra labor de editoras, que alguna palabra en espa\u00f1ol resultaba m\u00e1s precisa que otra. Esto ocasionaba revisiones y reescrituras por parte del autor que segu\u00edan enriqueciendo el texto.\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Cuando me llega la \u00faltima versi\u00f3n, me deslumbr\u00f3 otra vez, pero ahora con una polifon\u00eda puesta en escena que me permit\u00eda perderme con confianza en ese laberinto po\u00e9tico. Ahora no s\u00f3lo contaba con el espa\u00f1ol, el ingl\u00e9s y el franc\u00e9s, sino que hab\u00eda un glosario de palabras que me describ\u00edan parte de la cultura y la religi\u00f3n africana que poblaba el libro. Lo que antes me hab\u00eda resultado opaco, ahora brillaba porque encontraba contra qu\u00e9 rebotar: las tres lenguas eran necesarias, y todo lo que ven\u00eda de \u00c1frica, adem\u00e1s, estaba en primer plano.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Cada elemento ling\u00fc\u00edstico del libro apunta a construir un mundo nuevo, el del poeta y su tierra, su forma de mirar y recordar su procedencia, sus costumbres. No se trata aqu\u00ed de encontrar una gu\u00eda antropol\u00f3gica para sumergirse en \u00c1frica. Eso puede deducirse o intuirse, pero no es el coraz\u00f3n del libro. Su coraz\u00f3n es la construcci\u00f3n po\u00e9tica de una tierra-madre-naturaleza, origen del poeta y seg\u00fan \u00e9l mismo, de todos los seres. Como dice Cecilia Maugeri en el postfacio: \u201cSue\u00f1o con \u00c1frica es una invitaci\u00f3n a beber de las fuentes y a recordar que para la tierra, todos somos hermanos, blancos y negros por igual, todos venimos de \u00c1frica.\u201d. Octavio Paz, uno de los autores que menciona Alain como referente, propone que el poeta crea un mundo dentro del mundo, una lengua dentro de la lengua, un tiempo dentro del tiempo. Esa creaci\u00f3n es Sue\u00f1o con \u00c1frica.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\">Karina Macci\u00f3, 2013.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/sphotos-d.ak.fbcdn.net\/hphotos-ak-prn1\/72179_472597579479477_1112313519_n.jpg\" style=\"margin-left:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"320\" src=\"http:\/\/sphotos-d.ak.fbcdn.net\/hphotos-ak-prn1\/72179_472597579479477_1112313519_n.jpg\" width=\"275\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:large;\"><br \/><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palpitando la pr\u00f3xima presentaci\u00f3n de Sue\u00f1o con \u00c1frica en Buenos Aires, compartimos la ponencia de Karina Macci\u00f3 en el Texas A&amp;M University Simposium.\u00a0 A continuaci\u00f3n transcribimos la primera parte. 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