{"id":1459,"date":"2013-03-02T18:56:00","date_gmt":"2013-03-02T18:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2013\/03\/02\/nicolas-di-candia-invitado-en-fi-radio"},"modified":"2015-06-16T04:53:43","modified_gmt":"2015-06-16T07:53:43","slug":"nicolas-di-candia-invitado-en-fi-radio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2013\/03\/nicolas-di-candia-invitado-en-fi-radio\/","title":{"rendered":"Nicol\u00e1s Di Candia invitado en FI Radio"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><span style=\"font-size:x-large;\"><b>EL AUTOR DE VIAJERA LEY<span style=\"font-size:x-large;\">\u00d3<\/span> LE\u00c1ME PARA LOS <span style=\"font-size:x-large;\">RADIOESCUCHAS<\/span> DE FI<\/b><\/span><\/div>\n<p><\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><a href=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-c-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash3\/69651_568043783221002_1725980814_n.jpg\" style=\"margin-left:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"298\" src=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-c-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash3\/69651_568043783221002_1725980814_n.jpg\" width=\"400\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"font-size:large;\"><br \/><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"font-size:large;\">Nicol\u00e1s Di Candia visit\u00f3 la radio y comparti\u00f3 una charla con<span style=\"font-size:large;\"> <\/span>los chicos de Radio a la Carta. Hubo lecturas y hasta un L\u00e9ame para sortear.<\/span><\/span><\/div>\n<p>          P { margin-bottom: 0.21cm; direction: ltr; color: rgb(0, 0, 0); line-height: 115%; widows: 2; orphans: 2; }P.western { font-family: \u00abCalibri\u00bb,sans-serif; font-size: 11pt; }P.cjk { font-family: \u00abCalibri\u00bb,sans-serif; font-size: 11pt; }P.ctl { font-family: \u00abTimes New Roman\u00bb,serif; font-size: 11pt; }  <\/p>\n<div class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;page-break-before:always;\"><span lang=\"es-ES\"><b>\u00a0<\/b><\/span><\/div>\n<div class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;page-break-before:always;\"><span style=\"font-size:x-large;\"><span lang=\"es-ES\"><b>Domingo de regreso <\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;page-break-before:always;\"><span lang=\"es-ES\"><b>(Inclu\u00eddo en L\u00e9ame)<\/b><\/span><\/div>\n<div class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom:.35cm;\"><\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">El doctor Frankenstein ultim\u00f3 los detalles. Todo estaba en orden. La carga el\u00e9ctrica era la adecuada. La temperatura ambiente estaba en el punto \u00f3ptimo. El cuerpo acostado sobre la mesa de trabajo hab\u00eda completado el proceso necesario para volver a la vida. Los meses de ardua tarea hab\u00edan llegado al punto c\u00falmine.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\"><a href=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-a-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash4\/306111_568043906554323_1906972082_n.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"298\" src=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-a-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash4\/306111_568043906554323_1906972082_n.jpg\" width=\"400\" \/><\/a>Afuera hab\u00eda tormenta. Tronaban rel\u00e1mpagos. El doctor Frankenstein coloc\u00f3 la mano en la palanca que activar\u00eda la m\u00e1quina. La mantuvo unos segundos ah\u00ed, mientras miraba a su alrededor para volver a asegurarse de que todo estuviera bien. Finalmente, baj\u00f3 el switch. Varios rayos atravesaron la mesa de trabajo. Un ruido ensordecedor recorri\u00f3 el enorme s\u00f3tano antes de que se cubriera de humo. Cuando las part\u00edculas se disiparon, Domingo Faustino Sarmiento levant\u00f3 el torso de la mesa de trabajo, arranc\u00f3 las trabas met\u00e1licas que lo ataban a ella y escap\u00f3 hacia la noche lluviosa.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Sarmiento recorri\u00f3 las calles de la ciudad. Caminaba despacio, agitando los brazos sin mover los codos y con las palmas abiertas. Cada tanto exclamaba \u201caaaaaaaaarrggghhhhh\u201d. El doctor Frankenstein lo segu\u00eda de lejos, feliz por el \u00e9xito de su experimento pero algo inquieto porque no hab\u00eda previsto que el ex presidente se escapara tan r\u00e1pido. Aunque entend\u00eda los sue\u00f1os de libertad que siempre lo hab\u00edan caracterizado.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Pronto la tormentosa noche se disip\u00f3. El alba reemplaz\u00f3 a la oscuridad, y la gente empez\u00f3 a salir de sus casas. Entre los primeros en hacerlo estaban los ni\u00f1os, que con sus guardapolvos blancos iban, como todos los d\u00edas, a la escuela.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Un grupo de esos ni\u00f1os se cruz\u00f3 con Sarmiento. El pr\u00f3cer se emocion\u00f3 al verlos. Eran las futuras generaciones, aquellas a las que hab\u00eda dedicado sus m\u00e1s grandes esfuerzos, en persona frente a \u00e9l. Abri\u00f3 los brazos un poco m\u00e1s para abrazarlos a su llegada. Mientras, exclamaba \u201caaaaarrrrghhhhh\u201d, que era lo \u00fanico que le sal\u00eda pronunciar por el momento. Los ni\u00f1os, sin embargo, no lo vieron como la figura bondadosa que les hab\u00edan transmitido en la escuela. Lo vieron como un muerto vivo. \u201c\u00a1Aaaahhhh! \u00a1Sarmiento!\u201d exclamaron y salieron corriendo hacia el lugar m\u00e1s seguro que ten\u00edan cerca: el edificio de la escuela, donde se sent\u00edan a salvo de la influencia del gran educador.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Sarmiento, confundido, los sigui\u00f3. Pens\u00f3 que, tal vez, como \u00e9l hab\u00eda guiado a los ni\u00f1os de su tiempo, los ni\u00f1os de ahora lo podr\u00edan guiar a \u00e9l hacia el futuro. Camin\u00f3 hacia la escuela, atraves\u00f3 la puerta y entr\u00f3. Una vez en el hall, maestros y educandos se horrorizaron al ver el cad\u00e1ver revivido del padre de la escuela. \u201c\u00a1Aaahhhh! \u00a1Sarmiento!\u201d gritaron todos. El exponente de la generaci\u00f3n del &#8217;37 crey\u00f3 que se trataba de una exclamaci\u00f3n de reconocimiento y continu\u00f3 acerc\u00e1ndose.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Los alumnos y maestros, conscientes de que el ajetreado mandatario era capaz de atravesar puertas, supieron que era in\u00fatil ir a las aulas. Se refugiaron entonces detr\u00e1s del objeto m\u00e1s pesado que hab\u00eda cerca: la estatua de Sarmiento.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">El sanjuanino sigui\u00f3 acerc\u00e1ndose, con un gesto amistoso que era dif\u00edcil de divisar dentro de la imagen general de cad\u00e1ver en movimiento. A medida que Sarmiento se acercaba, el p\u00e1nico se apoderaba cada vez m\u00e1s de los adultos y ni\u00f1os. Estaban preocupados de que la estatua no fuera defensa contra el calvo mas\u00f3n resucitado que los acechaba.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Todos le gritaban que se fuera, que no les hiciera nada, pero Sarmiento parec\u00eda hacer o\u00eddos sordos a sus advertencias y en respuesta s\u00f3lo emit\u00eda gru\u00f1idos. Ante la prohibici\u00f3n de llevar armas a la escuela, los educadores contempor\u00e1neos debieron improvisar una defensa con los objetos que ten\u00edan alrededor.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Por eso, cuando juzgaron que el Sarmiento reanimado estaba muy cerca, el cuerpo docente y el alumnado se coordinaron para levantar la estatua y arrojarla sobre el putrefacto pedagogo. La fuerza del m\u00e1rmol aplast\u00f3 al d\u00e9bil cuerpo reci\u00e9n revivido.<\/div>\n<div align=\"JUSTIFY\" class=\"western\" style=\"margin-bottom:.35cm;text-indent:1.25cm;\">Segundos despu\u00e9s, el doctor Frankenstein entr\u00f3 a la escuela y vio a Sarmiento en el suelo, vencido por su efigie. Se acerc\u00f3 hacia \u00e9l mientras gritaba \u201c\u00a1Nooooooooo!\u201d. Luego se dirigi\u00f3 a los maestros y alumnos, responsables de la segunda muerte del pr\u00f3cer, y les dijo \u201clo arruinaron <i>todo<\/i>\u201d.<\/div>\n<p>Radio Fi se puede escuchar en: <a href=\"http:\/\/firadio.com.ar\/escuchar-en-vivo\/\">http:\/\/firadio.com.ar\/escuchar-en-vivo\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL AUTOR DE VIAJERA LEY\u00d3 LE\u00c1ME PARA LOS RADIOESCUCHAS DE FI Nicol\u00e1s Di Candia visit\u00f3 la radio y comparti\u00f3 una charla con los chicos de Radio a la Carta. Hubo lecturas y hasta un L\u00e9ame para sortear. 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