{"id":1460,"date":"2013-03-01T19:11:00","date_gmt":"2013-03-01T22:11:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2013\/03\/01\/lado-geminis-en-adn"},"modified":"2015-06-17T04:49:21","modified_gmt":"2015-06-17T07:49:21","slug":"lado-geminis-en-adn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2013\/03\/lado-geminis-en-adn\/","title":{"rendered":"LADO G\u00c9MINIS EN ADN"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align:center;\"><b><span style=\"font-size:x-large;\">Sandro Barrella rese\u00f1a el \u00faltimo libro de Virginia Janza en ADN<\/span><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><a href=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-h-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash3\/599159_506327749413448_1273369792_n.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"400\" src=\"https:\/\/fbcdn-sphotos-h-a.akamaihd.net\/hphotos-ak-ash3\/599159_506327749413448_1273369792_n.jpg\" width=\"135\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-size:large;\">Una primera persona, que podr\u00eda confundirse con el nombre singular de la  poeta que firma el libro, emprende y lleva a cuestas la tarea de  enunciar. Puede que sea la propia Virginia Janza, o un \u00e1lter ego, o  simplemente el \u00ablado G\u00e9minis\u00bb, ese doble o gemelo que, seg\u00fan se expresa a  lo largo del libro, rige al signo, desde los astros hasta las cosas del  mundo. Como sea, quien toma la palabra en estos poemas lo hace a la  manera de una confesi\u00f3n. Palabras del vivir, de la inquietud o el  desborde \u00edntimo, haciendo del poema un canto de las pasiones,  descarnado, inmediato, como en el poema \u00abDe noche puedes ver\u00bb, un pedido  del cuerpo de la hablante hacia otro cuerpo, un registro del deseo.   Las secciones que componen el libro apenas hacen distingo o variaci\u00f3n de  la voz. Janza echa mano a ciertos recursos que utiliza una y otra vez:  el mon\u00f3logo a cargo de ese yo del que se habl\u00f3 antes, un tono que bordea  lo folletinesco y, por momentos, la autoparodia, la noci\u00f3n de estar  expresando, aun en la iron\u00eda, una verdad desgarrada. El microcosmos que  presenta Lado G\u00e9minis es el de un sujeto femenino que se observa a s\u00ed  mismo en el torbellino de las pasiones. Los nombres de Pizarnik,  Lispector o Roff\u00e9, como acervo literario, se funden con el de Marilyn  Monroe, presencia dominante de la segunda parte del libro, o el de  Bettie Page, conviertiendo esa mirada interior en una cuesti\u00f3n de  g\u00e9nero. El libro se inscribe en una tradici\u00f3n po\u00e9tica que hace pie en la  narraci\u00f3n confesional de un sujeto, arena movediza donde el poema  siempre corre el riesgo de hundirse en lo inasible. <b>Sandro Barrella<\/b><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-size:small;\"><b><a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1558568-comentarios\">http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1558568-comentarios<\/a>\u00a0<\/b><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sandro Barrella rese\u00f1a el \u00faltimo libro de Virginia Janza en ADN Una primera persona, que podr\u00eda confundirse con el nombre singular de la poeta que firma el libro, emprende y lleva a cuestas la tarea de enunciar. 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