{"id":1523,"date":"2012-12-13T16:17:00","date_gmt":"2012-12-13T16:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2012\/12\/13\/nicolas-alonso-en-viajera-visita"},"modified":"2015-06-18T13:38:09","modified_gmt":"2015-06-18T16:38:09","slug":"nicolas-alonso-en-viajera-visita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2012\/12\/nicolas-alonso-en-viajera-visita\/","title":{"rendered":"Nicol\u00e1s Alonso en Viajera Visita"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/2e457-nicoalonso.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"320\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/2e457-nicoalonso.jpg?w=283\" width=\"301\" \/><\/a><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><b><span lang=\"ES-AR\">Nicol\u00e1s Alonso<\/span><\/b><span lang=\"ES-AR\"> naci\u00f3 Lan\u00fas en 1986. Es Licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (UBA). Particip\u00f3 en talleres de teatro en el Banfield Teatro Ensamble y el Teatro de las nobles Bestias. En 2009 se uni\u00f3 al grupo literario Si<a href=\"\" name=\"_GoBack\"><\/a>empre de Viaje. Particip\u00f3 en diversas muestras y eventos literarios. Ley\u00f3 sus textos en el Desfile de Personajes Imaginarios, en Viajera Visita y en Poes\u00eda y Rock. Colabora con la Revista NaN (Novedades sobre las Artes Nuestras), escribiendo rese\u00f1as de Literatura. <\/span><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-AR\"><br \/><\/span><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-AR\"><br \/><\/span><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span style=\"line-height:150%;\">Aqu\u00ed, un nuevo texto para compartir:<\/span><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"line-height:150%;text-align:justify;margin:5.65pt 0 .0001pt;\"><b><span lang=\"ES-AR\">Escena V<\/span><\/b><span lang=\"ES-AR\"><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"line-height:150%;text-align:justify;margin:5.65pt 0 .0001pt;\"><span style=\"line-height:150%;\">El<\/span><i style=\"line-height:150%;\"> hombredebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> volviendo de su trabajo se cruza con el <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> para darle su moneda. La mugre est\u00e1 en el piso. Y en el <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\">. Uno animal, otro aut\u00f3mata. Ambos objetos. Ambos esclavos. Hay un escritor que los mira. El escritor soy yo. Se apoya en la baranda. La muchedumbre se mueve en una anarqu\u00eda cuidadosamente coordinada. Hay una vendedora. Est\u00e1 parada en medio de la muchedumbre. Es una directora de orquesta marcando el ritmo de la marea, \u201cA los pa\u00f1u\u00e9los-pa\u00f1u\u00e9\u00e9\u00e9los&#8230;\u201d. Alrededor suyo los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> deambulan. La coreograf\u00eda es perfecta. El escritor tiene <\/span><i style=\"line-height:150%;\">El ser y el tiempo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> entre sus manos. De lejos se anuncia el retraso de los trenes. Algunos corren. El <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> no mira, su cuerpo est\u00e1 apoyado junto a la boleter\u00eda. Su mano cae con la palmas hacia arriba. Hay un vaso de monedas junto a \u00e9l. Es un pote de yogur, ahora gastado y repleto. Su piel es oscura, los colores de su ropa no se distinguen por la mugre. Algo de baba chorrea entre sus labios, con el ritmo de la respiraci\u00f3n parece haber peque\u00f1as burbujas que se van formando. El escritor lo mira. Aprovecha que la vista del <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> cae al piso. El servicio el\u00e9ctrico a Glew y Alejandro Korn est\u00e1 suspendido. La marea acelera su ritmo. Las fricciones parecen cuidadosamente coordinadas. El murmullo crece: m\u00fasica de fondo, cadenciosa y r\u00edtmica. Los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien <\/i><span style=\"line-height:150%;\">traspiran m\u00e1s y m\u00e1s, a medida que el movimiento se acelera. La mirada del <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> permanece en el piso, tirada, est\u00e1tica, arrojada, ca\u00edda. Los altoparlantes repiten consignas aturdidas, dif\u00edciles de entender. El <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombredebien <\/i><span style=\"line-height:150%;\">se queja con un gesto, y busca rostros indignados de otros <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\">. En su b\u00fasqueda se topa con el escritor, conmigo, absorto y alejado, como levitando sobre esa marea atroz. Las miradas se encuentran, \u00e9l hace un gesto mec\u00e1nico de complicidad. El escritor no responde y le clava la mirada intentando que el hombre reaccione. El aut\u00f3mata sigue con su ritual. Su libertad consiste en encontrar el camino a casa antes que el resto. Y as\u00ed poder llegar, saludar a sus hijos, besar a su mujer y comentar lo mucho que cost\u00f3 regresar hoy. Las c\u00e1maras de televisi\u00f3n comienzan a aparecer. Filman el \u201ccaos\u201d. Los ep\u00edgrafes rojos se multiplican en las televisiones. \u201cLa vuelta a casa: un infierno\u201d. Est\u00e1n colgadas en los locales de comidas r\u00e1pidas que atestan el lugar con su olor a carne cocida. Los periodistas frenan el ritmo, retienen a los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\">y hacen preguntas ya sabidas. La gente se queja de que \u201cse viaja como ganado\u201d. Todo es gui\u00f3n, todo est\u00e1 actuado, un gran \u201cse\u201d impersonal que se extiende sobre los organismos y los atrapa, como un virus cong\u00e9nito y latente, silencioso, con el que se nace y se muere. Todo ha sido dicho hace tiempo. El escritor piensa en los trenes como grandes transportadores de vacas, que pastan en el Conurbano para ser carneadas en la Capital. Me contradigo: el animal es el<\/span><i style=\"line-height:150%;\"> ni\u00f1oviejo, <\/i><span style=\"line-height:150%;\">los dem\u00e1s no son m\u00e1s que aut\u00f3matas, pero la idea de las vacas no termina de disgustarme. El escritor comienza a o\u00edr las voces a su alrededor como maullidos, como gemidos de animales enjaulados, como caballos que, debocados, comienzan a correr en c\u00edrculos, en fricci\u00f3n incesante de deambular vac\u00edo. El <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\">no se inmuta, lo que antes era un hilo ahora es un chorro de baba a punto de cortarse. Su cuerpo est\u00e1 sostenido por la pared en la que se apoya. Su cara no se ve detr\u00e1s de la mugre, es como si ejerciera una atracci\u00f3n en cada part\u00edcula que flota en el aire. Se le adhieren a la cara como garrapatas de polvo, de tierra. Forman una pasta suave y aceitosa mezcladas con el sudor y la humedad que se condensa en el ambiente. Apesta a transpiraci\u00f3n a\u00f1eja, macerada durante d\u00edas. Los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> no se detienen. Tiran las monedas sobre su mano, que permanece inerte debajo de una monta\u00f1a de diminutos metales de 25 y 50 centavos. El hilo de baba es ahora una espuma que borbotea. La monta\u00f1a de monedas ya tapan todo su brazo derecho y se extienden hacia su hombro. Los aullidos de los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien <\/i><span style=\"line-height:150%;\">comienzan a aumentar en un contagio general. Las personas con trajes se paran frente a las c\u00e1maras y con total seriedad comienzan a emitir un tibio <\/span><i style=\"line-height:150%;\">muhhh, <\/i><span style=\"line-height:150%;\">mientras se\u00f1alan hacia los andenes como intentando explicar algo. En animal y el aut\u00f3mata se confunden. Ahora los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> son los animales y el <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> es un pedazo de piedra embarrada que traspira. Los altoparlantes hacen un horrible chillido. Una voz algo gangosa indica que el servicio el\u00e9ctrico se reanudar\u00e1 en unos minutos \u201chacia Ezeiza 18:42 hs\u201d. En medio de la muchedumbre el escritor la ve. Es <\/span><i style=\"line-height:150%;\">labailarina. <\/i><span style=\"line-height:150%;\">Sus auriculares puestos,<\/span><i style=\"line-height:150%;\"> <\/i><span style=\"line-height:150%;\">y el mismo r\u00edtmico paso de aquella tarde. Su pollera flota en medio de los pocos maullidos que quedan. <\/span><i style=\"line-height:150%;\">El ser y el tiempo<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> cae al piso. La escena parece aclararse, ganar densidad y sentido. Plaza Constituci\u00f3n es la cruz en la que esa rosa carmes\u00ed se detiene, exuberante, voluptuosa y delicada. l<\/span><i style=\"line-height:150%;\">abailarina<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> es la rosa en la cruz. Es la rosa justificando esa cruz pesada y barrosa, pusil\u00e1nime, decadente. En medio del bullicio <\/span><i style=\"line-height:150%;\">labailarina <\/i><span style=\"line-height:150%;\">se pierde. El escritor Intenta seguir esa luz, pausada, pero la marea de gente se lo impide. Vuelve la vista hacia el <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo, <\/i><span style=\"line-height:150%;\">que ahora, con un movimiento mortecino, junta las monedas que aplastaban su brazo mientras intenta tragar la espuma que le sali\u00f3 por la boca. Las voces comienzan a tornarse m\u00e1s audibles. Las c\u00e1maras de televisi\u00f3n enfocan los sonidos de la gente, ya algo m\u00e1s coherentes. El <\/span><i style=\"line-height:150%;\">ni\u00f1oviejo <\/i><span style=\"line-height:150%;\">ya tiene su vaso lleno de monedas y su mano libre. La baba apenas se insin\u00faa. El aut\u00f3mata env\u00eda mensajes de texto. El escritor intenta volver sobre su libro. Est\u00e1 en piso. El m\u00e1rmol es gris\u00e1ceo, veteado y pegajoso. Los zapatos de los <\/span><i style=\"line-height:150%;\">hombresdebien<\/i><span style=\"line-height:150%;\"> circulan alrededor. No ven el libro, tampoco lo pisan. Simplemente queda ah\u00ed, con su tapa azul junto a una botella de Coca-Cola vac\u00eda, la gente circulando a su lado y un escritor at\u00f3nito mirando la escena.<\/span><span style=\"line-height:150%;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"Predeterminado\" style=\"line-height:150%;margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nicol\u00e1s Alonso naci\u00f3 Lan\u00fas en 1986. Es Licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (UBA). Particip\u00f3 en talleres de teatro en el Banfield Teatro Ensamble y el Teatro de las nobles Bestias. En 2009 se uni\u00f3 al grupo literario Siempre de Viaje. Particip\u00f3 en diversas muestras y eventos literarios. 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