{"id":1594,"date":"2012-11-06T00:45:00","date_gmt":"2012-11-06T00:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2012\/11\/06\/edgardo-scott-en-viajera-visita"},"modified":"2015-06-18T14:03:11","modified_gmt":"2015-06-18T17:03:11","slug":"edgardo-scott-en-viajera-visita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2012\/11\/edgardo-scott-en-viajera-visita\/","title":{"rendered":"Edgardo Scott en Viajera Visita"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/3e90b-scott5.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;text-align:center;\"><img border=\"0\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/3e90b-scott5.jpg\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Edgardo Scott<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">, escritor, m\u00fasico y psicoanalista, naci\u00f3 en Lan\u00fas, Provincia de Buenos Aires, en 1978. En 2004 gan\u00f3 el Premio Lebensohn de \u201cCuento Breve\u201d. En 2005 fund\u00f3 junto a otros escritores el Grupo Alejandr\u00eda (<a href=\"http:\/\/www.elgrupoalejandria.blogspot.com\/\">www.elgrupoalejandria.blogspot.com<\/a>), grupo que inici\u00f3 el movimiento de \u201cLecturas\u201d y ciclos literarios en narrativa. Con Alejandr\u00eda public\u00f3 las antolog\u00edas <i>El impulso nocturno <\/i>(G\u00e1rgola-2007), <i>Tres mundos<\/i> (Alejandr\u00eda-2008) y <i>Trece<\/i> (Alejandr\u00eda-2012), becadas por el Fondo Nacional de las Artes y por el Fondo Metropolitano de las Artes. <\/span><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En 2008 public\u00f3 la nouvelle <i>No basta que mires, no basta que creas <\/i>(Editorial de la Universidad Nacional de La Plata, 2008) con pr\u00f3logo de Mart\u00edn Kohan. \u00a0En 2010 public\u00f3 el libro de cuentos <i>Los refugios<\/i> (Editorial de la Universidad Nacional de La Plata, 2010). En 2012 uno de sus cuentos integr\u00f3 la antolog\u00eda <i>Panorama Interzona<\/i>, \u201cNarrativas emergentes de la Argentina\u201d y public\u00f3 su primera novela, <i>El exceso<\/i>. <\/span><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ha publicado art\u00edculos en distintas revistas literarias y suplementos culturales tanto gr\u00e1ficos como virtuales (\u00d1, P\u00e1gina 12, No-retornable, Los asesinos t\u00edmidos, etc.). Tambi\u00e9n colabora en el blog literario especializado de la editorial y librer\u00eda Eterna Cadencia, <a href=\"http:\/\/blog.eternacadencia.com.ar\/\">http:\/\/blog.eternacadencia.com.ar\/<\/a>. <\/span><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ha participado de los programas de tv \u201cEl Fantasma\u201d, \u201c10 libros inolvidables\u201d y \u201cMujeres por hombres\u201d emitidos por Canal (A). Coordina un taller de escritura narrativa y es profesor de la Escuela de Escritura y Oralidad, Casa de letras (<a href=\"http:\/\/www.casadeletras.com.ar\/\">http:\/\/www.casadeletras.com.ar\/<\/a>). <\/span><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Adem\u00e1s, es corrector de estilo en publicaciones de psicoan\u00e1lisis. <\/span><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Su blog es <a href=\"http:\/\/www.elcirculointimo.blogspot.com\/\">www.elcirculointimo.blogspot.com<\/a><\/span><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><\/div>\n<div class=\"Contenidodelatabla\" style=\"margin-bottom:6pt;text-align:justify;\"><b>Los hermanos<\/b><\/p>\n<p><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space:pre;\"> <\/span>Mi hermana ten\u00eda el pelo rubio y ensortijado. Recuerdo un gesto casi mec\u00e1nico de ella: su intento de ordenar una y otra vez con un gancho lila aquella mata rebelde; la puedo ver con los dos brazos en alto y hacia atr\u00e1s, la mano derecha tomando el cabello, la izquierda el gancho, buscando ajustarlo en el punto exacto, un poco arriba de la nuca. Me costar\u00eda rescatar una imagen suya sin ese peinado.<br \/>Siempre pasamos mucho tiempo, solos. Las mujeres que nos fueron cuidando a lo largo del tiempo, al comprender nuestra suficiencia para entretenernos, poco nos controlaban; en cambio, se dedicaban s\u00ed a esperarnos a la vuelta del colegio con la merienda servida, a prepararnos el ba\u00f1o y la cena, a dejar listos los uniformes para el d\u00eda siguiente. Los dos \u00e9ramos tranquilos. Mi hermana era (es) mayor que yo cuatro a\u00f1os. En verdad, tres a\u00f1os y seis meses. No obtengo de la ni\u00f1ez ning\u00fan episodio en particular con ella; al menos, ninguno donde el recuerdo nos aislara de nuestros padres. Hay el cruce de un puente m\u00e1s o menos alto y precario desde donde era dif\u00edcil (y quiz\u00e1 por eso mismo aterrador) divisar las manchas negras en aquel lecho sin agua del r\u00edo, las manchas que en verdad eran cangrejos; hay una navidad donde mi madre debi\u00f3 medicarla y encerrarla debido a su gran temor a los estruendos de las explosiones de medianoche, y yo le hac\u00eda burla compar\u00e1ndola con los perros; y hay una ma\u00f1ana, donde ella me est\u00e1 por atar los cordones, y mis padres detienen todo y corren obnubilados a buscar la c\u00e1mara para tomarnos una fotograf\u00eda. Y no mucho m\u00e1s. No son, de todos modos, recuerdos nuestros, s\u00f3lo im\u00e1genes, construcciones fragmentarias, apenas relatos familiares.<br \/>En la adolescencia nos comport\u00e1bamos como dos hu\u00e9spedes de honor en la casa, como dos extra\u00f1os que un par de veces por d\u00eda se cruzan en el ascensor o en el vest\u00edbulo de un hotel. Ella jugaba sin interrupciones en la computadora y yo armaba hasta el agotamiento aviones y barcos a escala. Si estudi\u00e1bamos, cada uno ten\u00eda en su habitaci\u00f3n todo lo necesario. Mi hermana, supongo que por ser mujer, ten\u00eda adem\u00e1s su propio cuarto de ba\u00f1o, pero yo ten\u00eda para m\u00ed los dos restantes. No s\u00e9 qu\u00e9 hubiera pasado si hubi\u00e9semos sido tres. Tampoco s\u00e9 si mi hermana tendr\u00e1 recuerdos o im\u00e1genes de ella sola en la casa, anteriores a mi nacimiento. S\u00e9 que mis padres siempre intentaron que cada uno fuera independiente del otro; que no hubiera mayorazgos ni intromisiones; que cada uno creciera con sus propios juegos, lugares y amigos; en la secundaria, por ejemplo, fuimos a distintos colegios; adecuados, seg\u00fan creo, a nuestros distintos intereses y temperamentos.<br \/>Durante los d\u00edas de verano que no hab\u00eda vacaciones ni colonia, las distintas habitaciones de la casa repet\u00edan el mismo cuadro, la misma atm\u00f3sfera: persianas bajas y la madera del piso reflejando apenas una franja de luz exigua y calurosa. Una vez (yo tendr\u00eda once y ella catorce), hab\u00edamos coincidido en la cocina. Los dos est\u00e1bamos descalzos y ten\u00edamos las plantas de los pies bastante sucias. Estoy seguro de que ella estaba comiendo alguna fruta o un poco de helado y yo tomaba un vaso de Coca-Cola. Por la ventana que yo ten\u00eda de frente y ella de espaldas, pod\u00eda ver a lo lejos a la mujer con guardapolvo rosa y sombrero blanco regando el parque. Mi hermana, sin pre\u00e1mbulos ni inseguridades, me dijo que no usara medias si me pon\u00eda una bermuda o un short. Yo no contest\u00e9, acaso porque aceptaba su indicaci\u00f3n. Pero una o dos tardes despu\u00e9s le deslic\u00e9 el comentario de que siempre ten\u00eda puesto el mismo gancho. Me encanta el violeta y el lila, dijo ella, y creo que hablamos algo m\u00e1s esa tarde y alguna otra, pero ahora est\u00e1 borrado o sumergido en el aparente olvido.<br \/>La espi\u00e9 desnuda pocas veces; al comienzo se trataba por mi parte de pura curiosidad, de ver, de acceder por fin al cuerpo real de una mujer. Pero la excitaci\u00f3n era difusa, esquiva y comenc\u00e9 a fijarme en sus defectos: su piel demasiado p\u00e1lida, las piernas largas y angostas, la indiscernible cicatriz en el abdomen, su cara de moneda o de mu\u00f1eca rusa.<br \/><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space:pre;\"> <\/span>A los dieciocho se fue a estudiar al exterior. Si utilizo esa palabra inmadura e imprecisa es porque se ajusta bien a mi conocimiento incompleto de sus trayectos y a las varias carreras y a los varios pa\u00edses en los que estuvo. Al comienzo manten\u00edamos sin embargo un contacto electr\u00f3nico de manera infrecuente. A veces, muy pocas, llamaba por tel\u00e9fono a casa, yo atend\u00eda, la saludaba y le pasaba la comunicaci\u00f3n a mis padres. Con el tiempo, los contactos se espaciaron a\u00fan m\u00e1s. Para la \u00e9poca en que yo empec\u00e9 a estudiar, ya no hab\u00eda noticias de ella, ni de d\u00f3nde pod\u00eda estar.<br \/>A lo largo de estos a\u00f1os, he tenido a veces el impulso de buscarla, pero algo inacabado y triste me lo ha impedido. Suelo pensar en ella de manera intensa y espor\u00e1dica. La mayor\u00eda de las veces la imagino en un lugar extra\u00f1o con un no menos extra\u00f1o destino: orando rapada en un monasterio a la altura de las nubes; curando animales en un caser\u00edo febril de la selva; en una cl\u00ednica tratando de soportar la abstinencia y el tedio; o en una oficina con paredes de vidrio, cuidando los intereses de una corporaci\u00f3n. Pero son ideas. Es muy probable que no sea as\u00ed. Es muy probable que mi hermana ya tenga una familia, su familia, y que por lo tanto yo tenga sobrinos, que seguramente se pelean a veces, que ignoran todo o casi todo de m\u00ed y que hablan con facilidad otro idioma.<\/p>\n<p><\/p>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"line-height:200%;page-break-before:always;\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edgardo Scott, escritor, m\u00fasico y psicoanalista, naci\u00f3 en Lan\u00fas, Provincia de Buenos Aires, en 1978. En 2004 gan\u00f3 el Premio Lebensohn de \u201cCuento Breve\u201d. En 2005 fund\u00f3 junto a otros escritores el Grupo Alejandr\u00eda (www.elgrupoalejandria.blogspot.com), grupo que inici\u00f3 el movimiento de \u201cLecturas\u201d y ciclos literarios en narrativa. 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