{"id":1721,"date":"2012-08-12T21:14:00","date_gmt":"2012-08-12T21:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2012\/08\/12\/gabriela-cabezon-camara-en-viajera-visita"},"modified":"2015-06-18T23:57:36","modified_gmt":"2015-06-19T02:57:36","slug":"gabriela-cabezon-camara-en-viajera-visita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2012\/08\/gabriela-cabezon-camara-en-viajera-visita\/","title":{"rendered":"Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara en Viajera Visita"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/bcbf5-gabrielacabezc3b3ncc3a1mara.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"320\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/bcbf5-gabrielacabezc3b3ncc3a1mara.jpg?w=250\" width=\"267\" \/><\/a><b><\/b><br \/><b><b><br \/><\/b><\/b><b><b><br \/><\/b><\/b><b>Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara<\/b> naci\u00f3 en Buenos Aires en 1968. Estudi\u00f3 Letras en la UBA. Su primera novela, <i>La Virgen Cabeza<\/i> (Eterna Cadencia, 2009), fue finalista del Memorial Silverio Ca\u00f1ada de la Semana Negra de Gij\u00f3n y Libro del A\u00f1o de la Revista Rolling Stone. <i>Le viste la cara a Dios<\/i>, una nouvelle que fue publicada como e-book por la editorial espa\u00f1ola Sigueleyendo, fue distinguida como uno de los libros del a\u00f1o para la Revista \u00d1 y ocup\u00f3 el tercer puesto del Premio Libro del A\u00f1o de Eterna Cadencia. Public\u00f3 otros relatos en diversas antolog\u00edas. \u00a0Trabaja como periodista cultural en Clar\u00edn. \u00a0 <\/p>\n<p>Aqu\u00ed, un adelanto de un trabajo en proceso:<\/p>\n<p>No mata, por Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara<\/p>\n<p>La mano de Dios aprieta pero no ahorca. Y no mata: con la mano junt\u00f3 Dios el barro para hacer los mu\u00f1equitos y crearnos var\u00f3n y mujer a Su trans imagen y semejanza, despu\u00e9s la cerr\u00f3 y del pu\u00f1o estir\u00f3 el \u00edndice hacedor, apunt\u00f3 a la parejita de polvo y agua y lanz\u00f3 el rayo vital mientras exhalaba un \u201c\u00a1Fiat!\u201d con tantos pegasos de fuerza como granos de arena tienen las playas y los desiertos de la Tierra y lleno del divino aliento imperativo que es el principio del aire que respiramos y por eso mismo la mano de El no puede ahorcar. Y no mata.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 No mata, se habr\u00e1 repetido como rezando, como se pide m\u00e1s l\u00edbranos del mal cuando se tiene los dientes del mal en la nariz, como se afirma casi sin aire Dios aprieta pero no asfixia aunque est\u00e9 ahogando y lo habr\u00e1 afirmado y reafirmado el soldado de Cristo Jes\u00fas y del Ej\u00e9rcito Argentino Omar Octavio Carrasco porque bien sab\u00eda luego de cinco a\u00f1os de seminario b\u00edblico que Dios vomita a los tibios. No era momento de preguntarse si gargajear\u00eda a los calientes y cagar\u00eda a los fr\u00edos, s\u00f3lo ten\u00eda la certeza de que en el minuto que pod\u00eda ser el \u00faltimo no pod\u00eda andar dudando como un tibio pero dudaba \u00e9l cuando estaba boqueando como un pescado porque se ahogaba, porque en vez de aire le entraba un l\u00edquido dulce que tal vez fuera el v\u00f3mito de Dios y antes de que le entrara el l\u00edquido le hab\u00edan llovido golpes como man\u00e1 y uno, el final, le cay\u00f3 como un rayo de Dios, lo vio venir y con el medio ojo que le quedaba abierto y la media cuerda vocal que todav\u00eda le vibraba grit\u00f3 no cuando el borcegu\u00ed del oficial que hab\u00eda visto retroceder a toda velocidad avanz\u00f3 como un proyectil agigant\u00e1ndose y cerr\u00f3 los ojos cuando la punta le entr\u00f3 en las costillas y le agujere\u00f3 un pulm\u00f3n que se le empez\u00f3 a llenar de sangre y \u00e9l empez\u00f3 a respirar Su v\u00f3mito y ya no Su aliento, ese aire con que llen\u00f3 la tierra para que volaran los p\u00e1jaros y se mecieran los \u00e1rboles y respiraran todas las criaturas que hab\u00eda creado para qu\u00e9, para no estar solo ser\u00eda, entonces le faltaba algo a Dios, habr\u00e1 dudado Carrasco cuando le entr\u00f3 la punta de una patada que no le sali\u00f3 nunca m\u00e1s, para siempre se le qued\u00f3 la patada adentro y siempre dur\u00f3 como veinticuatro horas: hab\u00eda venido con todo el envi\u00f3n posible para un milico bien entrenado y de piernas largas, la habr\u00e1 visto venirse como quien ve caer una bomba hendiendo ese aire de Dios para los p\u00e1jaros y los aviones y seguramente tambi\u00e9n para los misiles; as\u00ed habr\u00e1 visto Carrasco al borcego que lo termin\u00f3 matando de un paro respiratorio aunque se dijera el soldado que la mano de Dios aprieta pero no asfixia y que la boca de Dios maldice pero insufla aliento divino y le da vida al polvo que somos y que si mata es al maldito pero no despu\u00e9s de Cristo Jes\u00fas y adem\u00e1s \u00e9l, soldado de la Patria hac\u00eda tres d\u00edas pero soldado del Ej\u00e9rcito Evang\u00e9lico Mundial Antorcha de la Fe desde el principio, era de los elegidos desde que m\u00e1s o menos en su octavo mes de gestaci\u00f3n su padre desbarranc\u00f3 en la ruta que va de Cutral C\u00f3 a Trenque Lauquen y mientras ca\u00eda \u00e9l mismo vio caer el cargamento de pollos sin cabeza y sin plumas, los vio derramarse barranco abajo como si hubiera salido un r\u00edo de pollos muertos del culo de la camioneta repartidora, la ola de pollos se alz\u00f3, cay\u00f3 fuerte y levant\u00f3 polvo de la tierra seca que brill\u00f3 como si hubiera sido de diamantes, una tierra de mierda que no serv\u00eda ni para plantar soja, esa plaga, una de las \u00faltimas, uno de los cinco jinetes, una tierra tan de mierda que estaba como maldita desde el origen pero le brillaron las part\u00edculas al sol del atardecer en el barranco mientras don Francisco Carrasco, repartidor de pollos, hijo de un trabajador petrolero que hab\u00eda querido una vida mejor para \u00e9l y lo hab\u00eda conchabado de pe\u00f3n en la granja Desertpollo donde el gur\u00ed hab\u00eda ascendido hasta repartidor y entonces se hab\u00eda casado y hab\u00eda iniciado sin saberlo la muchedumbre que ser\u00eda su despojo y lo supo entonces cuando volaban los pollos muertos por el mismo aire en el que brillaba la tierra de mierda y \u00e9l se golpeaba la cabeza contra el techo de la cabina de la camioneta y ten\u00eda miedo de que lo echaran del trabajo o de morirse y atardec\u00eda m\u00e1s fuerte en el desierto y los pollos amarillos rosados claros parec\u00edan chispazos p\u00e1lidos del sol y el sol se ve\u00eda siempre igual pese a los cambios de su punto de vista que daba vueltas dentro de la camioneta que ca\u00eda girando sobre s\u00ed misma y de ese sol al que le volaban pollos como chispas p\u00e1lidas pareci\u00f3 salir la voz que le dijo \u201cNo temas\u201d porque todo el tiempo le habl\u00f3 de t\u00fa pese a que Francisco Carrasco era paraguayo y voseaba a todo el mundo, incluso al general hab\u00eda voseado en la colimba \u201cNo temas, hijo m\u00edo. Eres salvado. Y tu despojo ser\u00e1 una muchedumbre\u201d. En ese momento se desmay\u00f3 tranquilo Francisco y a las horas lo encontraron y lo llevaron al hospital y del susto a su mujer se le adelant\u00f3 el parto y ah\u00ed naci\u00f3, ya en la fe de Jes\u00fas Cristo Nuestro Salvador, el soldado evang\u00e9lico mundial Omar Carrasco. Por las palabras de Dios el flamante padre pens\u00f3 que su primog\u00e9nito iniciar\u00eda una larga fila de hijos pero no, s\u00f3lo qued\u00f3 embarazada una vez m\u00e1s la mam\u00e1 del soldado y muchas veces se preguntaron qu\u00e9 habr\u00eda querido decirle Dios a su repatidor de pollos dilecto Francisco Carrasco con eso de una muchedumbre ser\u00e1 tu despojo y especularon con Sarah y Abraham que tuvieron a Isaac alrededor de los cien a\u00f1os pero igual rezaron y rezaron pidiendo aclaraciones. Reci\u00e9n lo entender\u00edan dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s del d\u00eda de Su mensaje, exactamente un mes m\u00e1s tarde de haber llevado a su \u00fanico hijo var\u00f3n a la puerta del cuartel para que cumpliera su deber con la Patria. Era la segunda vez que sal\u00edan de Cutral C\u00f3 desde que les hab\u00eda nacido el chico.<br \/>\u00a0 \u00a0 Al cuartel lo hab\u00eda llevado el padre en la camioneta que tuvo que comprarse despu\u00e9s de la que se le hizo mierda el mismo momento en que conoci\u00f3 a Jes\u00fas. Le dijo que los milicos lo iban a hacer hombre, que no ser\u00eda como en el pueblo. El chico le contest\u00f3 \u201cNo te preocupes, pap\u00e1, vas a estar orgulloso de m\u00ed\u201d. Y entr\u00f3 con la Biblia en el sobaco, cantandoSiempre adelante vamos con Cristo, con su palabra que es la verdad. Como soldados estemos listos, pues Jesucristo es mi general. Somos soldados de Jehov\u00e1. Somos soldados de Jes\u00fas\u201d. Eso fue el 3 de marzo de 1994. La paliza se la dieron el 6 un oficial y dos soldados. Y su cad\u00e1ver apareci\u00f3 en las instalaciones militares exactamente un mes despu\u00e9s, el 6 de abril. No puede deducirse ninguna relaci\u00f3n de causalidad entre los dos extremos de su estad\u00eda en el cuartel. S\u00ed se infiere que Dios, de existir, no est\u00e1 especialmente atento a lo que le piden sus soldados. Porque el chico debe haberle pedido que dejaran de pegarle, que no lo mataran, que le permitiera volver a Cutral-Co a andar en bicicleta y a componerle canciones: fuera de Jes\u00fas, tocar la guitarra en el templo, River y el ciclismo eran sus pasiones m\u00e1s fuertes. A cambio, le habr\u00e1 prometido alguna proeza imposible: hacerse de Boca o dejar de hacerse la paja o irse a evangelizar al Per\u00fa de Sendero Luminoso. Habr\u00e1 rezado y habr\u00e1 pedido y habr\u00e1 ofrecido cualquier cosa, pero ni el Ej\u00e9rcito Argentino ni el general Jes\u00fas se conmovieron y se acabaron la bicicleta y las pajas y la repartici\u00f3n de pollos \u2013hab\u00eda empezado a compartir oficio con su padre- para Su soldado Carrasco. Quedaron pocas fotos de \u00e9l. Concretamente, dos. Una de las dos debe ser del d\u00eda anterior a su muerte: se lo ve rapado, mirando al frente, vestido de milico. Era un pibe morocho, de ojos achinados y alcanz\u00f3 a medir un metro setenta nom\u00e1s. Seguramente hubiera sido m\u00e1s alto, reci\u00e9n hab\u00eda cumplido los 18 cuando lo sorprendieron las diferencias entre ser soldado de Cristo y ser soldado del Ej\u00e9rcito Argentino, la instituci\u00f3n que le depar\u00f3 la muerte y una fama que dif\u00edcilmente hubiera logrado de seguir viviendo.<br \/>\u00a0 \u00a0 Era t\u00edmido el pibe. Y eso de andar con la Biblia abajo del brazo o al lado de la cama o arriba de la almohada le habr\u00e1 parecido inclaudicable, algo que le deb\u00eda a su Dios General. Al oficial que le dio la \u00faltima patada le habr\u00e1 parecido una mariconada y habr\u00e1 decidido hacerlo macho. Y kaput, no m\u00e1s mundo para Omar Octavio Carrasco: el Se\u00f1or lo llam\u00f3 a su presencia. Cuatro meses m\u00e1s tarde, mientras se llevaba a cabo la investigaci\u00f3n del asesinato, un esc\u00e1ndalo nacional, el sacrificio del soldado Carrasco fue aceptado. No sabemos si as\u00ed lo dispuso el general Jes\u00fas, la empresa que med\u00eda la intenci\u00f3n de voto de la ciudadan\u00eda o el capricho del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la Naci\u00f3n, el presidente Carlos Menem, o todo eso junto, que no se excluye.<br \/>\u00a0 \u00a0 Y su despojo fue una muchedumbre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara naci\u00f3 en Buenos Aires en 1968. Estudi\u00f3 Letras en la UBA. Su primera novela, La Virgen Cabeza (Eterna Cadencia, 2009), fue finalista del Memorial Silverio Ca\u00f1ada de la Semana Negra de Gij\u00f3n y Libro del A\u00f1o de la Revista Rolling Stone. 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