{"id":1857,"date":"2012-01-09T17:56:00","date_gmt":"2012-01-09T17:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2012\/01\/09\/sobre-cuerpoadentro-de-belara-michan"},"modified":"2015-06-19T02:37:38","modified_gmt":"2015-06-19T05:37:38","slug":"sobre-cuerpoadentro-de-belara-michan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2012\/01\/sobre-cuerpoadentro-de-belara-michan\/","title":{"rendered":"Sobre \u00abcuerpoadentro\u00bb de Belara Mich\u00e1n"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align:center;\"><b>V<\/b>IAJERA <b>V<\/b>ICEVERSA<\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><i>un autor lee a otro y viceversa<\/i><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\">En esta entrega les presentamos a Eugenia Coiro, autora de <i>Bengala Hotel<\/i>,<br \/>leyendo <i>cuerpoadentro<\/i> de Belara Mich\u00e1n.<\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">A merced del cuerpo y del lenguaje<\/span><\/b><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/0026f-cuerpoadentrotapa_thumb.jpg\" style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\"><img border=\"0\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/0026f-cuerpoadentrotapa_thumb.jpg\" \/><\/a><i><span lang=\"ES-TRAD\">cuerpoadentro<\/span><\/i><span lang=\"ES-TRAD\"> empieza con min\u00fascula todo junto, como diciendo: las palabras van a ser m\u00edas, las usar\u00e9, las moldear\u00e9 para decirte o para intentar contarte lo que veo, siento, me pasa. <i>cuerpoadentro<\/i> es un viaje de conquista, una traves\u00eda hacia lugares desconocidos, una aventura exploratoria unas veces hacia el interior del propio cuerpo, pero otras hacia el cuerpo ajeno, el cuerpo del amado, del deseado. <\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><i><span lang=\"ES-TRAD\">cuerpoadentro<\/span><\/i><span lang=\"ES-TRAD\"> crece desde la aparente inocencia en formas de manzana roja brillante y reluciente sin m\u00e1culas ni magullones, del olor a lim\u00f3n o la textura de la canela, hasta los gritos silenciosos del no saber o del saber y no poder. El yo po\u00e9tico no evita la duda, no elude sus necesidades, se formula directamente las preguntas que van surgiendo a medida que va quedando enredado, atrapado por la poes\u00eda y el lenguaje. Y una vez ah\u00ed, con las palabras atoradas inicia un camino hacia fuera, una salida que ser\u00e1 forzosamente recorrida con las mismas palabras, un sendero que se va forjando con la sangre, con el cuerpo y con el redescubrir la asignaci\u00f3n del sentido de las palabras que nombran el propio ser, el propio cuerpo, y los l\u00edmites con el Otro.<\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las palabras que no alcanzan, que parecen no estar a la altura, no llegar a tiempo para decir el cuerpo del otro mezcl\u00e1ndose con el propio, entrando, fundi\u00e9ndose, el amor. El yo po\u00e9tico atrapado en las palabras y como Pizarnik (m\u00e1s que invitada) destinada u obligada a ir, solo hasta el fondo. Pero en el fondo, en <i>cuerpoadentro<\/i> no est\u00e1 la soledad completa, no est\u00e1 el desahucio; est\u00e1 el otro, el amado, el deseado, el cuerpo desconocido, por conocer. Est\u00e1n los territorios a explorar con los ojos y con las palabras, est\u00e1n los intentos de conectarse con el exterior mediante el cuerpo y el lenguaje. Y es en este punto del viaje en el que los sentidos vuelven a ser la fuente del conocimiento \u201cvertebra por vertebra\u201d verlo al otro, reconocerlo, porque dos bocas necesitan \u201cla cercan\u00eda\/ el tibio encastre\u201d.<\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Finalmente, recorrer el <i>cuerpoadentro<\/i> escrito por Belara Mich\u00e1n es dejarse llevar en este viaje intenso por un cuerpo que lejos de ser un mero envase de interioridad, es la fuente de placer y el punto de conexi\u00f3n con el amado. Y tambi\u00e9n un viaje en el que se puede vislumbrar c\u00f3mo a veces la poes\u00eda acorrala al poeta y no lo deja escapar.<\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:right;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><b>Eugenia Coiro<\/b><\/span><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align:right;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJERA VICEVERSA un autor lee a otro y viceversa En esta entrega les presentamos a Eugenia Coiro, autora de Bengala Hotel,leyendo cuerpoadentro de Belara Mich\u00e1n. 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