{"id":493,"date":"2014-07-20T02:53:00","date_gmt":"2014-07-20T02:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viajeraeditora.wordpress.com\/2014\/07\/20\/poesia-herida-resena-de-pasos-que-se-alejan"},"modified":"2015-06-17T05:22:14","modified_gmt":"2015-06-17T08:22:14","slug":"poesia-herida-resena-de-pasos-que-se-alejan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2014\/07\/poesia-herida-resena-de-pasos-que-se-alejan\/","title":{"rendered":"Poes\u00eda herida &#8211; Rese\u00f1a de Pasos que se alejan"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align:center;\"><strong><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">PASOS QUE SE ALEJAN\u00a0<\/span><\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><strong><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">antolog\u00eda po\u00e9tica 1978-2013<\/span><\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align:center;\"><strong><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Fernando Ortiz<\/span><\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align:right;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Por\u00a0<strong>Jos\u00e9 de Mar\u00eda Romero Barea<\/strong><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:right;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">En el soneto \u201cFranz Kafka\u201d (p. 161), incluido en la antolog\u00eda\u00a0<em>Pasos que se alejan<\/em>\u00a0(Editorial Viajera, 2014),<strong>Fernando Ortiz<\/strong>\u00a0imagina al autor checo a orillas del Moldava, hablando con su amigo Gustav Janouch sobre \u201cuna vieja Praga que se esfuma y se esconde\u201d; sobre la enfermedad, \u201cuna prueba, una fuente para que el hombre ahonde\/ a fondo en su interior hasta llegar adonde\/ la desdicha le ense\u00f1e la verdad promisoria\u201d. Kafka se queja de que \u201cya no hay buenos ni malos sino hombres son\u00e1mbulos\/ sin libertad, aislados, sin esperanza alguna\u201d. Los \u201cfun\u00e1mbulos\u201d provocan disturbios y denuncian el abuso, \u201cladran a la luna\u201d en vez de dedicarse a \u201cDios y la poes\u00eda\u201d. El soneto retoma la vieja pol\u00e9mica entre canon y divergencia, degeneraci\u00f3n y costumbre. El poema es advertencia del degradado mundo en que vivimos.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Los poemas de Fernando Ortiz (Sevilla, 1947-2014) son, en esencia, defensa de la funci\u00f3n terap\u00e9utica y social de la poes\u00eda. En otro poema de la colecci\u00f3n, \u201c23 de febrero de 1810\u201d (p. 43), Blanco White abandona el puerto de C\u00e1diz en el barco \u201cLord Howard\u201d, rumbo a Inglaterra. A trav\u00e9s de una secuencia no lineal, de cortes repentinos, Blanco White describe la escena: \u201cBlancas de cal las casas que en el alba se alejan. \/ Un tibio sol de invierno va atemperando el aire. \/ Desde el mar los tejados menos blancos parecen\u201d. Pronto la narraci\u00f3n se ocupa del discurrir del intelectual que se dirige al exilio: \u201cTemo la soledad. Y la melancol\u00eda\/ me invade\u2026\u201d. El tono del poema es controlado, est\u00e1 escrito con una prosodia tradicional. Y sin embargo, asistimos a una angustia profunda, de ra\u00edz personal y sobre todo cultural: \u201cSi miro al mar veo s\u00f3lo mi presente inestable, \/ precario, tornadizo\u2026\u201d. El agua es s\u00edmbolo de distancia. El barco avanza al igual que los versos, \u201csigue seguro su camino\u201d. El viento \u201cajeno y libre\/ despeina mis cabellos, acaricia mi cara, \/ templando mi inquietud ante el vasto horizonte.\u201d El poema que Blanco White escribe en el aire es tentativa de ordenar el mundo, de hacer que las cosas sean, o al menos parezcan, coherentes: \u201cAmo la libertad. Mi amada no es f\u00e1cil\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Los poemas de\u00a0<em>Pasos que se alejan<\/em>\u00a0retan y reemplazan a la tradicional voz l\u00edrica. Los mon\u00f3logos dram\u00e1ticos se suceden en polifon\u00eda de oradores. Los restos de Juan de Arguijo, el \u201cCaballero veinticuatro\u201d (p. 55), no por casualidad descansan cerca de la tumba de B\u00e9cquer, \u201cante la que tantas veces medit\u00f3 Cernuda\u201d. El final del poema es un gui\u00f1o c\u00f3mplice a los tres poetas sevillanos: \u201c\u00bfD\u00f3nde va el caballero\/ con paso que se alza sobre el gris de las horas?\/ All\u00e1, all\u00e1 lejos; \/ donde no existe el olvido\u201d. En \u201cOda al regreso del rey don Sebasti\u00e1n\u201d (p. 66), Pessoa vaga por Lisboa como por un museo, \u201centre berninescos carruajes de embajadores, nuncios, reyes, \/ pr\u00edncipes e infantinas\u201d. La composici\u00f3n, de ritmo sincopado, nos muestra al portugu\u00e9s \u201cvestido de negro como el Rey que Dios guarde, \/ sosteniendo entre sus dedos, fumador empedernido, \/ un cigarrillo que se consume como sus recuerdos\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">El poema \u201cSignos vanos\u201d (p. 87) se basa en y rompe en pedazos la alta cultura de la juventud cultivada de Ortiz: fragmentos de la mejor tradici\u00f3n francesa (\u201cSwann pide un coche que le lleve al sal\u00f3n de Madame Verdurin\u201d) y anglosajona (\u201cel c\u00f3nsul ingl\u00e9s Firmin ha salido de smoking\u201d) se entremezclan con ecos de la cultura latina, sobre todo andaluza (\u201cLuis Cernuda esperaba el acorde\u201d) e italiana (\u201cEugenio Montale, no podr\u00e1s ver (\u2026) el amarillo de los limones que deshielan tu coraz\u00f3n\u201d). Los poetas c\u00e9lebres conviven con los menos conocidos (\u201cRicardo Molina, bajo la p\u00e1lida luz del moriles, escucha el trueno sombr\u00edo y sordo del flamenco\u201d).<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Su \u201cHomenaje a Antonio Machado\u201d (p. 110) es un recorrido por los principales hitos del poeta sevillano fallecido en Collioure. Ortiz nombra sus libros (Juan de Mairena), sus lugares (\u201cSegovia, Soria y tambi\u00e9n Baeza\u201d), sus versos m\u00e1s populares (\u201cla plaza y los naranjos encendidos\u201d, \u201cligero de equipaje\u201d), e incluso los nombres de intelectuales y poetas amigos (Ortega, JRJ). El poema es, al mismo tiempo, una b\u00fasqueda de consuelo a trav\u00e9s de la cultura; despu\u00e9s de la enumeraci\u00f3n sentimental, estalla la angustia con una l\u00ednea tomada del propio Machado: \u201cbuscando a Dios entre la niebla siempre\u201d. Ortiz sabe que Machado es ateo. La alusi\u00f3n a Dios, tan cerca de la alusi\u00f3n a la muerte (\u201cAlg\u00fan d\u00eda tambi\u00e9n yo ir\u00e9 a Collioure\u201d) sugiere la paz del agotamiento, en lugar de aceptaci\u00f3n.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Fernando Ortiz obtuvo el Premio de Poes\u00eda Vicente N\u00fa\u00f1ez (1991) y el Jos\u00e9 Mar\u00eda Pem\u00e1n (1989), adem\u00e1s del Premio Andaluc\u00eda de Periodismo (1978).<em>\u00a0Pasos que se alejan<\/em>\u00a0se ocupa de su obra po\u00e9tica (1978-2013) y ha sido editado por Marina Bianchi. La hispanista italiana ha escrito el estudio introductorio que delimita, enfoca e ilumina la colecci\u00f3n. Los poemas incluyen notas que explican las partes de su estructura y el sistema que emplea el poeta sevillano, adem\u00e1s de aclarar algunas de sus referencias m\u00e1s oscuras. La poes\u00eda de Ortiz es un intento por encontrar una manera nueva de escribir poes\u00eda, teniendo en cuenta la tradici\u00f3n. La verdad de sus poemas no siempre es agradable. Ortiz tiene un diagn\u00f3stico de su, de nuestra enfermedad, pero no est\u00e1 seguro de la receta. Tal vez por eso,\u00a0<em>Pasos que se alejan<\/em>\u00a0es una antolog\u00eda tan necesaria.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align:justify;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Sevilla 2014<\/span><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"margin-bottom:0;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\">Nota publicada en:\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0;\"><span style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;\"><a href=\"http:\/\/www.culturamas.es\/blog\/2014\/07\/14\/pasos-que-se-alejan\/\">http:\/\/www.culturamas.es\/blog\/2014\/07\/14\/pasos-que-se-alejan\/<\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/8983b-logo2-culturamas.png\" style=\"margin-left:1em;margin-right:1em;\"><img loading=\"lazy\" border=\"0\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/8983b-logo2-culturamas.png\" height=\"54\" width=\"320\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PASOS QUE SE ALEJAN\u00a0 antolog\u00eda po\u00e9tica 1978-2013 Fernando Ortiz Por\u00a0Jos\u00e9 de Mar\u00eda Romero Barea En el soneto \u201cFranz Kafka\u201d (p. 161), incluido en la antolog\u00eda\u00a0Pasos que se alejan\u00a0(Editorial Viajera, 2014),Fernando Ortiz\u00a0imagina al autor checo a orillas del Moldava, hablando con su amigo Gustav Janouch sobre \u201cuna vieja Praga que se esfuma y se esconde\u201d; sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3368,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[227],"tags":[158,72,84],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/493"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=493"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/493\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3369,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/493\/revisions\/3369"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3368"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=493"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}