{"id":5338,"date":"2016-04-12T08:03:00","date_gmt":"2016-04-12T11:03:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=5338"},"modified":"2016-04-12T08:18:55","modified_gmt":"2016-04-12T11:18:55","slug":"montgomery-de-lana-roja-cristina-eseiza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2016\/04\/montgomery-de-lana-roja-cristina-eseiza\/","title":{"rendered":"Montgomery de lana roja * Cristina Eseiza"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">El 20 de junio de 1973 ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os y uno o dos de militancia pol\u00edtica. Mi participaci\u00f3n dentro del peronismo se vinculaba con lo que en aquel entonces se llamaba Encuadramiento de bases y hab\u00eda llegado a esa organizaci\u00f3n a trav\u00e9s de mi novio, como suele suceder con nosotras, las mujeres. A veces nos relacionamos a trav\u00e9s del hombre que tenemos al lado. A\u00f1os m\u00e1s tarde, me encontrar\u00eda trabajando dentro del sindicalismo, ya por mis propios m\u00e9ritos e independizada de aqu\u00e9l que, esa helada ma\u00f1ana de invierno, caminaba a mi lado rumbo al Puente 12, en Ezeiza.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">La tragedia que nos esperaba es conocida por todos, ha sido material de infinitos matices, explicaciones, traducciones, versiones y perversiones. Yo s\u00f3lo era una mujer de largo cabello y montgomery de lana roja, que avanzaba junto con una inmensa columna para ver al l\u00edder que finalmente volv\u00eda a reencontrarse con su pueblo. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Antes de salir de casa, reun\u00ed a mis padres y me hice cargo de mi retazo de Historia: si algo me pasaba, no deb\u00edan echarse culpas mutuamente, era la \u00fanica responsable de mis actos y la decisi\u00f3n hab\u00eda sido tomada en plena conciencia. Bes\u00e9 a cada uno, tir\u00e9 mi pelo hacia atr\u00e1s (siempre lo llevaba suelto) y cerr\u00e9 la puerta tras de m\u00ed. La calle me recibi\u00f3 suspirando desierta, expectante.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Por toda la ciudad hubo fogones y guitarreadas, rondas de mate y ginebra. Sin dudar, Particulares negros. Complicidad de ansiedades pasadas y presentes, dos generaciones pulsando el ardor.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Al amanecer emprendimos la caminata de kil\u00f3metros por la Richieri, no hab\u00eda otra forma que llegar a pie hasta el palco, esa peregrinaci\u00f3n masiva y t\u00e1cita tambi\u00e9n ten\u00eda la parsimonia del cortejo amoroso. El disfrute estaba en prolongar lo m\u00e1s que se pudiera el regodeo preliminar de la entrega final. Era amor en estado puro.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Sin dormir desde hac\u00eda treinta y seis horas, con la excitaci\u00f3n y la algarab\u00eda de ese momento idealizado durante a\u00f1os, alimentada a chocolate para preservarme del fr\u00edo, aumentar las endorfinas y proveer calor\u00edas para el desaf\u00edo f\u00edsico, me dejaba llevar por el ritmo de miles de manifestantes, de mis propios compa\u00f1eros, del flamear de las banderas, del trepidar de los bombos, de las voces que coreaban cantos y consignas, del fervor incontrolable que se trasluc\u00eda en los rostros, de los latidos de mi coraz\u00f3n desbocado y loco.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">No era necesario buscar, decir, intentar. La escena no estaba, era. Mirar a los costados, atr\u00e1s, adelante e intuir el hilo que sosten\u00eda a toda esa gente, a esas familias, a esos ni\u00f1os, a esos viejos, a esa juventud instalada en su destino.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Nunca pudimos ver a nuestro l\u00edder, al hombre que tras d\u00e9cadas de exilio volv\u00eda a su pa\u00eds a terminar una tarea que hab\u00eda dejado inconclusa. Todos saben que la sinraz\u00f3n y la muerte impusieron su estilo y definieron la partida tajante, definitivamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Una bruma plomiza de fr\u00edo, un viento de agua comenzaron a cerrar el horizonte y a nublar la frente del idilio popular, contaminando la alegr\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Huyendo de las balas, vacilante en medio de una multitud aturdida y perpleja, desvinculada de nuestros responsables por el desbande desarticulado, s\u00f3lo me quedaba ese hombre que, cuerpo a tierra en medio de un tiroteo sostenido, temblaba con el cuerpo cubierto por un sudor legamoso. Me ped\u00eda con una mirada intemporal que tomara una decisi\u00f3n, ni siquiera pod\u00eda sacar la voz para gritar el miedo que le licuaba la sangre.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Una vez m\u00e1s, como habr\u00eda de suceder a lo largo de casi toda mi vida, deb\u00ed atravesar el horror y llevar adelante mi propio rescate y el del que estaba a mi lado.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Con tr\u00e9mula valent\u00eda, le ofrec\u00ed la mano y le grit\u00e9 por encima del tumulto que era in\u00fatil tratar de volver por donde hab\u00edamos llegado, el nudo violento del combate estaba all\u00ed. Leonardo Favio, desde los parlantes, nos advert\u00eda acerca de los francotiradores que disparaban con fuego cruzado, encaramados a los \u00e1rboles y nos suplicaba tranquilidad y mesura. Si quer\u00edamos salvarnos, hab\u00eda que desplazarse en sentido contrario a la Capital, caminar a campo traviesa, llegar hasta una antigua estaci\u00f3n de ferrocarril para abordar un tren y alejarse definitivamente de esas escenas de pesadilla. Se dej\u00f3 conducir d\u00f3cilmente, quebrada su voluntad por el terror larvario que lo ganaba, me sigui\u00f3 como un son\u00e1mbulo por los pastizales que el anochecer ya laminaba de roc\u00edo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">En el vag\u00f3n, el \u00fanico asiento vac\u00edo estaba roto, nos sentamos sobre el cilicio de flejes h\u00famedos y oxidados, mudos, contritos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Ese breve pero interminable interregno del tren transcurri\u00f3 en un silencio cargado de las voces y los gritos propios y ajenos que bull\u00edan en mi mente y ensombrec\u00edan mi esp\u00edritu. Los pocos pasajeros (me parecieron espectros radioactivos), ignorantes de lo que suced\u00eda, de la degollina cercana, nos observaban intrigados, de hito en hito: dos solitarios fugitivos, sucios de barro, mojados, macilentos de frustraci\u00f3n y angustia. La noche comenz\u00f3 a mostrar sus primeros colores y la negrura en mi pecho se hizo insoportable. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">No pod\u00eda ni quer\u00eda mirarme ni mirarlo. Segu\u00eda aferrado a mi mano, la apretaba devotamente, sus ojos segu\u00edan desorbitados escrutando el vac\u00edo, inertes, vencidos. Bajo la luz aguachenta del vag\u00f3n entumecido, lentamente me atrev\u00ed a bajar la vista hasta el ombligo. All\u00ed, una bestia desatada reclamaba a tarascones su porci\u00f3n de sufrimiento.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Tahoma, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">El tren nos dej\u00f3 en Pompeya, all\u00ed logr\u00e9 aflojar la presi\u00f3n de los dedos enormes y nos despedimos en silencio. Lo mir\u00e9 atravesar la avenida S\u00e1enz, los esqueletos hechos jaulas de la feria de los p\u00e1jaros. Llegu\u00e9 a casa con todo el cansancio del mundo instalado en los huesos, en el alma, con una bandera enrollada que era el s\u00edmbolo de la derrota y dos convicciones como piedras cerr\u00e1ndome la garganta: el romance del pueblo con Per\u00f3n hab\u00eda sido envenenado y yo estaba al lado de un cobarde. Ambas certezas eran fatalmente irreversibles.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Cristina Eseiza, 2016.<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ver-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5340\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-5340\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ver-2-632x393.jpg\" alt=\"ver (2)\" width=\"632\" height=\"393\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ver-2-632x393.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ver-2-1020x634.jpg 1020w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ver-2-257x160.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ver-2-350x217.jpg 350w\" sizes=\"(max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 20 de junio de 1973 ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os y uno o dos de militancia pol\u00edtica. 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