{"id":5603,"date":"2016-08-21T17:40:21","date_gmt":"2016-08-21T20:40:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=5603"},"modified":"2016-08-21T17:40:21","modified_gmt":"2016-08-21T20:40:21","slug":"sol-en-leo-en-la-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2016\/08\/sol-en-leo-en-la-nacion\/","title":{"rendered":"Sol en Leo en La naci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 en la literatura argentina no existen libros como <i>Alicia en el pa\u00eds de las maravillas<\/i>, <i>Oliver Twist<\/i>, <i>Las aventuras de Huckleberry Finn<\/i>, <i>El cazador oculto <\/i>o<i>Frankie y la boda<\/i>, por mencionar modelos universales de narraciones protagonizadas por ni\u00f1os? En el siglo XIX, la literatura nacional abordaba los conflictos sociopol\u00edticos y, como era de esperar, los representaba con gravedad (aunque en ese entonces Miguel Can\u00e9 escribi\u00f3 <i>Juvenilia<\/i>). En el XX, las tem\u00e1ticas urbanas y \u00abadultas\u00bb relegaron a los chicos a las memorias (como <i>Cuadernos de infancia<\/i>, de Norah Lange) y a los universos discretos de los cuentos. Silvina Ocampo, Manuel Mujica Lainez, \u00c1lvaro Yunque, Julio Cort\u00e1zar, Abelardo Castillo y Ang\u00e9lica Gorodischer recrearon infancias mal\u00e9volas, audaces, sufridas o fant\u00e1sticas. Imposible olvidar <i>Las tumbas<\/i>, de Enrique Medina, o \u00abEl ni\u00f1o proletario\u00bb de Osvaldo Lamborghini, textos en los que se condensaban las tensiones sociales de los a\u00f1os 70. Manuel Puig aport\u00f3 lo suyo con <i>La traici\u00f3n de Rita Hayworth<\/i>, protagonizada por Toto, el ni\u00f1o fan\u00e1tico del film Sangre y arena. No obstante, en los a\u00f1os recientes varios libros de escritores locales crearon, si no una tradici\u00f3n, al menos una regi\u00f3n habitada por chicos y chicas de novela que creci\u00f3 con experimentaciones, b\u00fasquedas y mitolog\u00edas. Vera Fogwill, Luc\u00eda Puenzo, Cecilia Szperling, Juan Diego Incardona, Luciano Lamberti, C\u00e9sar Aira y Sergio Bizzio, entre otros, ensayaron narraciones donde la ni\u00f1ez relumbra en un arco de aventuras y posibilidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><i>Sol en Leo<\/i>. Cristina Eseiza. Viajera Editorial, 2016<\/b><\/p>\n<p>\u00abMar\u00eda Alejandra, la protagonista de <i>Sol en Leo<\/i>, est\u00e1 inmersa en una realidad cambiante, la de los a\u00f1os 60 -cuenta la autora de esta novela que recupera un espacio privilegiado por la literatura nacional: el Colegio Nacional de Buenos Aires-. La chica se debate entre designios familiares, exigencias intelectuales y b\u00fasquedas personales, mosaico demasiado complejo para un esp\u00edritu en formaci\u00f3n. Alumna de un colegio de \u00e9lite, su paso por el Nacional de Buenos Aires ser\u00e1 el rito inici\u00e1tico con que la sociedad de ese entonces le da la bienvenida al ruedo intelectual. Mar\u00eda Alejandra aceptar\u00e1 el desaf\u00edo endulz\u00e1ndolo con el amor infantil, novelero y fantasioso como su imaginaci\u00f3n. Se enamora de Paco, un compa\u00f1ero de estudios, leonino egoc\u00e9ntrico y hermoso que inaugura su galer\u00eda de codependientes, aunque por entonces, \u00e9l ni siquiera sabe qu\u00e9 puede ser eso.\u00bb La mirada de la narradora resuena en el grupo humano que describe: \u00abDe todas formas, mir\u00e1ndonos con ternura, s\u00f3lo advierto dos ni\u00f1os asustados e inexpertos, irrefrenablemente arrastrados hacia un destino desconocido por las hormonas, el amor y los mandatos sociales\u00bb. Eseiza fue alumna de \u00abel Colegio\u00bb y es profesora de literatura.<\/p>\n<p>Para leer la nota completa:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1929392-diez-libros-que-narran-la-infancia\">http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1929392-diez-libros-que-narran-la-infancia<\/a><\/p>\n<p>Daniel Gigena<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/14054087-1133269810088460-2416510269441499996-n.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5604\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-5604\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/14054087-1133269810088460-2416510269441499996-n-632x790.jpg\" alt=\"14054087_1133269810088460_2416510269441499996_n\" width=\"632\" height=\"790\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/14054087-1133269810088460-2416510269441499996-n-632x790.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/14054087-1133269810088460-2416510269441499996-n-257x321.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/14054087-1133269810088460-2416510269441499996-n-350x438.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/14054087-1133269810088460-2416510269441499996-n.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 en la literatura argentina no existen libros como Alicia en el pa\u00eds de las maravillas, Oliver Twist, Las aventuras de Huckleberry Finn, El cazador oculto oFrankie y la boda, por mencionar modelos universales de narraciones protagonizadas por ni\u00f1os? En el siglo XIX, la literatura nacional abordaba los conflictos sociopol\u00edticos y, como era de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5604,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,224],"tags":[375],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5603"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5603"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5603\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5605,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5603\/revisions\/5605"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}