{"id":5768,"date":"2016-09-30T07:15:51","date_gmt":"2016-09-30T10:15:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=5768"},"modified":"2016-09-30T07:15:51","modified_gmt":"2016-09-30T10:15:51","slug":"sobre-amor-atada-de-karina-maccio-por-julia-magistratti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2016\/09\/sobre-amor-atada-de-karina-maccio-por-julia-magistratti\/","title":{"rendered":"Sobre \u201cAmor atada\u201d de Karina Maccio por Julia Magistratti"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\">Sobre el libro \u201cAmor atada\u201d de Karina Maccio &#8211; Casa del Bicentenario 2\/9\/16<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Estoy ac\u00e1 para contarles mi experiencia de lectura de Amor Atada. Voy a comenzar desde el dato inicial, o sea, el minuto cero que llega el libro a mis manos y luego, lo que sucede en su transcurrir y al finalizar.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Amor atada, amoratada, leo el titulo de nuevo, amoratada todo junto. Ser\u00e1 una experiencia de violencia de g\u00e9nero me pregunto? Moretones, signos de la vilencia con que el otro o los objetos del mundo dejan en nuestro cuerpo. Ah no no, para! Amor-atada, separado. Estar atada, enlazada, sostenida por un hilo, una tanza, una soga, con nudos al cuerpo del otro. Bueno, si el lazo es duro y el nudo que lo ci\u00f1e es muy apretado, es posible que tambi\u00e9n deje moretones. Aunque sea invisible el lazo y el nudo, igual habr\u00e1 rastros en el cuerpo.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Sab\u00eda del proyecto de escritura de Karina, estos libros que arman un corpus sobre el Amor. El amor sus Colores. Del Ocre al Amarillo. Aqu\u00ed estamos presentando el Amarillo pleno y vibrante.<img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-5769 alignright\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o-632x421.jpg\" alt=\"14324249_1154492367943647_2164080689384635848_o\" width=\"477\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o-632x421.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o-420x280.jpg 420w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o-1020x680.jpg 1020w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o-257x171.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o-350x233.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/14324249-1154492367943647-2164080689384635848-o.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Es una mujer la que habla. Dice \u201catada\u201d. Es una voz femenina. Se inscribe en la zaga de las poetas mujeres de Sor Juana en adelante. Con especial terreno en la genealog\u00eda po\u00e9tica de las mujeres latinoamericanas del siglo XX: Rosario Castellanos en M\u00e9xico, Adelia Prado en Brasil y Clarice Lispector (una m\u00e1quina narrativa que es toda una Po\u00e9tica en si misma), Blanca Varela en Per\u00fa, Idea Villari\u00f1o en Uruguay y ac\u00e1 Alfonsina y Alejandra (nuestras dos Ases de la poes\u00eda con A de amor). Hay un dialogo aca, que se est\u00e9 escribiendo sobre esta materia, estas voces, estas mujeres, en la cocina de sus escrituras, cada una con la ropa de su \u00e9poca y con los afanes de sus \u00e9pocas.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Adictas todas a esta materia: el Amor. La materia amorosa.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Empiezo a leer. Encuentro por ah\u00ed estas l\u00edneas, las anoto \u201cahora que hay que vivir muriendo de amor porque nunca te encuentro\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Y observo todo ah\u00ed, un territorio de escritura, unas relaciones de fuerza que all\u00ed suceden y que Karina circunscribe. Es la gran cazadora en un territorio de sobresaltos. A cada paso, lo que era calma puede transformarse en vendaval, lo que era apariencia de tranquilidad puede volverse su reverso y estallar en mil pedazos. La cazadora va a capturar ah\u00ed en esa materia amorosa unas ciertas palabras, unos ciertos gestos, antes de que ellos entren en la inestabilidad.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">\u201cVolver a la palabra\/ y que \u00e9sta vuelva a mi\/a ver si me dice algo\/y esta vez puedo escuchar\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Enciende los ojos y los o\u00eddos. Se adentra para escuchar. Lo traduce en palabras. Por eso leemos este libro con ondulaciones musicales, vaivenes, saltos, silencios, el fluir que obliga a cambiar de tonos, de repente llegas a una l\u00ednea y te dan ganas de gritar los versos a viva voz; otras veces, a susurrarlos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Es un libro sensorial. Porque esta materia amorosa que Karina nos trae, involucra el cuerpo del lector. Te propone una experiencia. Te ata, como los caballos de la calesita que suben y bajan mientras gira el eje en el sentido de las agujas del reloj. Entonces hay dos movimientos en uno. Te ato, vos pasas por los vaivenes, subis y bajas, y a la vuelta de este giro que dura la lectura del libro, te suelta.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Me gusta este gesto de Karina. El gesto amoroso de reunir aquello que per se es muy d\u00edscolo al lenguaje. Escurridizo. Inaprehensible. Inquieto. Y hasta vergonzozo. El gesto amoroso de brindarnos esta experiencia po\u00e9tica.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Irremediablemente, -en el amor nada tiene remedio-esta el Otro. Irreversible como el amor cuando sucede y cuando es, es la presencia del Otro, que siempre es materia herida y materia que hiere. Como si el lenguaje fuera un estabilizador de la alta tensi\u00f3n que sucede entre dos, pudiera ser casi el \u00fanico elemento que nos permite achicar el pavor del amor y del desamor, en todo lo inumerable, fr\u00e1gil e inestable de la materia amorosa. Materia que por cierto tiene la cualidad de deshacerse (y deshacerte) en pedazos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Cuando termine de leer el libro Amor atada, fui a buscar ayuda a la biblioteca. Tropec\u00e9 con un libro que no abr\u00eda hace muchos a\u00f1os, \u201cFragmentos de un discurso amoroso\u201d de Roland Barthes. Y all\u00ed leo:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">\u201cSaber que no se escribe para el otro, saber que esas cosas que voy a escribir no me har\u00e1n jam\u00e1s amar por quien amo, saber que la escritura no compensa nada, no sublima nada, que es precisamente \u201cah\u00ed donde no estas\u201d: tal es el comienzo de la escritura\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Me queda resonando \u201cla escritura es precisamente ah\u00ed donde no est\u00e1s vos (el ser amado)\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Ahhhhh. Digo. Ahhh Roland. Ahhh<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Bueno, voy a emperrarme. Todas las mujeres que escribimos somos adictas al amor. Ahhh Roland, te digo los versos de Karina:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">\u201cahora\/muramos\/muramos ya\/para que el yo no exista y separe\/no se puede decir\/ solo sentir eso est\u00e1\/all\u00e1\/vamos\u201d<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">\u201cmuramos enamorados\u201d<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed entend\u00ed que enamorada era casi lo mismo que amoratada pero en su versi\u00f3n m\u00e1s amarilla, vibrante.<\/p>\n<p class=\"western\"><strong>Julia Magistratti<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el libro \u201cAmor atada\u201d de Karina Maccio &#8211; Casa del Bicentenario 2\/9\/16 Estoy ac\u00e1 para contarles mi experiencia de lectura de Amor Atada. Voy a comenzar desde el dato inicial, o sea, el minuto cero que llega el libro a mis manos y luego, lo que sucede en su transcurrir y al finalizar. Amor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5769,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[227],"tags":[423,178,179],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5768"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5768"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5768\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5801,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5768\/revisions\/5801"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5769"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}