{"id":6585,"date":"2017-10-30T22:00:45","date_gmt":"2017-10-31T01:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=6585"},"modified":"2017-10-30T22:00:45","modified_gmt":"2017-10-31T01:00:45","slug":"julia-wong-en-lo-unico-que-puede-decirse-es-un-ritmo-611","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2017\/10\/julia-wong-en-lo-unico-que-puede-decirse-es-un-ritmo-611\/","title":{"rendered":"Julia Wong en Lo \u00fanico que puede decirse es un ritmo * 6\/11"},"content":{"rendered":"<p><strong>Canci\u00f3n del abandono y la ausencia<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queda el fri\u0301o ma\u0301rmol ensuciado por la pisada de gato<br \/>\nLa vereda rota, el espacio donde cayeron las patadas, la tremenda aparicio\u0301n de los pellejos<br \/>\nLa mirada que se alargaba con esa culpa de monja castrada<br \/>\nEl infinito de las cosas no tocadas<br \/>\nEl camino hacia Puerto Vallarta, cubierto por colores enojados<br \/>\nHicimos un cuerpo nuevo, porque crei\u0301mos en palabras como \u00abvictoria\u00bb, \u00abaire\u00bb, \u00abcarpeta\u00bb<br \/>\nAlli\u0301 esta\u0301s lamiendo las heridas con larga lengua de tigre<br \/>\nSolo hubiera podido hablarte de esa colina iluminada por faroles embebidos de oriente<br \/>\nPero ya no estabas escuchando<br \/>\nPor no quedarte se anclan estas gracias mentirosas, lastimeras<br \/>\nTu ausencia hizo posible mi vida cuarteada de desagu\u0308e, tan rota como la vereda y tan amarga como un cafe\u0301 preparado con desidia<br \/>\nEste periplo de gorgojo y estas canciones lejanas de Portugal. Se\u0301 que se miden las piedras con laberintos mentales.<br \/>\nSentada con el culo helado entiendo que Epicu\u0301reo podri\u0301a tener una respuesta a la blancura de la espera.<br \/>\nNadie llega.<br \/>\nEmpiezo a caminar sin direcci\u00f3n.<br \/>\n<strong>Julia Wong Kcomt<\/strong>, de su libro <em>Tequilaprayers<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Julia Wong Kcomt naci\u00f3 en Chep\u00e9n, Per\u00fa. Es gestora cultural, poeta y narradora. El viaje es para ella m\u00e1s que un oficio, un modo de vida y una mirada.<br \/>\nHa pasado largos per\u00edodos en Macau, Hong Kong , Alemania, Buenos Aires y Lima.<br \/>\nHija de padres Chinos de primera generaci\u00f3n, tiene la impronta Tus\u00e1n (sino peruana), muy clara en su est\u00e9tica y perspectiva.<br \/>\nHa publicado varios textos de poes\u00eda y prosa, ha ganado un par de premios, pero su gran aliciente han sido los festivales poes\u00eda organizados para el Peruba, en Argentina y el festival de poes\u00eda en Chep\u00e9n Chep\u00e9n. La difusi\u00f3n de poes\u00eda y el intercambio vivencial de los poetas con ciudadanos y estudiantes de la zona de Chep\u00e9n ha logrado un fruto maravilloso de comuni\u00f3n, lectura, placer y amistad entre palabra y humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-6586\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/22893961-1576173682464735-1371086158105585805-n-632x843.jpg\" alt=\"\" width=\"419\" height=\"559\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/22893961-1576173682464735-1371086158105585805-n-632x843.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/22893961-1576173682464735-1371086158105585805-n-257x343.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/22893961-1576173682464735-1371086158105585805-n-350x467.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/22893961-1576173682464735-1371086158105585805-n.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 419px) 100vw, 419px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Canci\u00f3n del abandono y la ausencia &nbsp; Queda el fri\u0301o ma\u0301rmol ensuciado por la pisada de gato La vereda rota, el espacio donde cayeron las patadas, la tremenda aparicio\u0301n de los pellejos La mirada que se alargaba con esa culpa de monja castrada El infinito de las cosas no tocadas El camino hacia Puerto Vallarta, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":6586,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[82],"tags":[398,482],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6585"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6585"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6587,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6585\/revisions\/6587"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}