{"id":6752,"date":"2018-02-01T20:10:08","date_gmt":"2018-02-01T23:10:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=6752"},"modified":"2018-02-01T20:10:08","modified_gmt":"2018-02-01T23:10:08","slug":"alicia-saliva-y-daniel-grad-sobre-el-taller-de-apoa-en-el-moyano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2018\/02\/alicia-saliva-y-daniel-grad-sobre-el-taller-de-apoa-en-el-moyano\/","title":{"rendered":"Alicia Saliva y Daniel Grad sobre el taller de APOA en el Moyano"},"content":{"rendered":"<p><b>\u201cEl amor inicia siempre con un encuentro. Y a este encuentro yo le doy estatuto -de alguna manera metaf\u00edsico- de acontecimiento, es decir, de algo que no ingresa en la ley inmediata de las cosas.\u201d<\/b><\/p>\n<p>Lo dijo Alain Badiou hace unos a\u00f1os; me pas\u00f3 tal cual ayer en el Moyano.<br \/>\nQued\u00f3 resonando en esas paredes la pregunta de Daniel: \u201c\u00bfhoy hubo amor?\u201d. Gritamos casi a coro con Elena que s\u00ed, que indudablemente lo hubo. Cuando me iba, ella me dijo \u201choy comenz\u00f3 algo hermoso\u201d.<\/p>\n<p>Daniel Gradar y yo entramos por puertas distintas al Hospital, por eso durante unos minutos recorr\u00ed sola sus jardines y salas, antes de comenzar el Taller. No hab\u00eda ido nunca al Moyano y debo decir que tuve una buena impresi\u00f3n al entrar: el parque es ampl\u00edsimo, bien cuidado, y por lo menos las habitaciones y oficinas que yo vi est\u00e1n pintadas y limpias. Tiene una hermosa capilla. Es verdad que no me detuve demasiado, quer\u00eda llegar r\u00e1pido al segundo piso, donde funciona la \u201cTerapia a corto plazo\u201d. A\u00fan as\u00ed, fue suficiente para llevarme puesto el fuerte contraste entre esos \u00e1rboles a\u00f1osos, la sombra agradable en un d\u00eda tan caluroso de enero, y el deambular solitario (tantos d\u00edas iguales, pens\u00e9, se les deben hacer eternos) de muchas de las internas. Me hubiera quedado charlando con varias de ellas.<img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-6767 alignright\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/sam-7432-copiar.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/sam-7432-copiar.jpg 320w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/sam-7432-copiar-257x193.jpg 257w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<p>Ya en el lugar del taller, enseguida lleg\u00f3 Daniel. No hab\u00eda mucha gente, nos instalamos en una sala que es comedor, sal\u00f3n de lectura, de televisi\u00f3n, de visitas. Lleg\u00f3 Daniel, entonces, y no exagero si les digo que pareci\u00f3 llenarse el lugar. Empez\u00f3 a saludar, a abrir bolsas, a hacerles mil preguntas a las mujeres, a bromear y hablar muy en serio a la vez. Las internas, sus mates, los cuadros, la biblioteca, muy r\u00e1pido todo se me volvi\u00f3 familiar. Fue sorprendentemente f\u00e1cil estar all\u00ed a partir de ese momento.<\/p>\n<p>\u00c9l preguntaba y ellas segu\u00edan con inteligencia el di\u00e1logo\u2026 incluso Florencia dijo: \u201cno hay que hablar tanto, no me gusta hablar en espa\u00f1ol, quiero hablar en hebreo\u201d. Con toda naturalidad, Daniel le dijo que le subtitulara, que \u00e9l no sab\u00eda hebreo. As\u00ed ocurri\u00f3 m\u00e1s de una vez, para m\u00ed una de las experiencias m\u00e1s lindas de esa ma\u00f1ana: fui part\u00edcipe de este aceptar al otro (las otras y los otros) con lo que trae y lo que puede dar, con su particularidad, recibido e impulsado a no quedarse en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Enseguida: \u201cla palabra mesa, \u00bfqu\u00e9 es para vos?\u201d nos pregunt\u00f3 Daniel a cada una. Alguien dijo: \u00abun lugar lleno de gente que no est\u00e1\u201d. Vi como a cada paso quer\u00eda asomar un dolor muy hondo que encontraba espacio en la palabra y en los ojos de quienes est\u00e1bamos alrededor, justamente, de esa mesa. Tambi\u00e9n los m\u00edos, mis dolores, parec\u00edan poder estar all\u00ed sin que nadie los apartara con la mano. No hab\u00eda por qu\u00e9 esquivarlos.<\/p>\n<p>Le\u00edmos \u201cBolero\u201d de Cort\u00e1zar a dos voces con Florencia la de los ojos de mar; le\u00edmos \u201cY adem\u00e1s\u201d de Hugo Gola con Mar\u00eda que pronunci\u00f3 de una forma inolvidable coraz\u00f3n enorme; le\u00edmos Baudelaire (dicho tal como se escribe ya que as\u00ed, pronunciado en espa\u00f1ol por Mar\u00eda, quedaba m\u00e1s lindo).<\/p>\n<p>Descubrimos que Elena sab\u00eda franc\u00e9s, le pedimos que lo leyera y acept\u00f3. Puedo asegurarles que no lo recit\u00f3 sino que hizo suceder ese poema. Para ese entonces ya me result\u00f3 imposible no lagrimear, de pura alegr\u00eda, de o\u00edr un franc\u00e9s perfecto en la voz de Elena, de verle los ojos llenos de luz por lo que hab\u00eda le\u00eddo, de entender que estaba \u201cpescando\u201d esa experiencia en su vida, que los versos no quedaban en palabras&#8230; (\u00bfla palabra alcanza? fue otra de las preguntas \u00abligeras\u201d de la ma\u00f1ana\u2026). Al terminar el poema Elena nos explicar\u00eda por qu\u00e9 el hombre y el mar son semejantes en ese coraz\u00f3n que es una \u201cqueja indomable y salvaje\u201d. Tienen que venir para escucharla.<\/p>\n<p>Ella llevaba dos aros distintos, en una oreja una cruz y en la otra una perla\u2026 por supuesto, lleg\u00f3 la pregunta, \u00bfpor qu\u00e9? Aviso que lo relato con mis palabras, las de Elena fueron \u00fanicas por su belleza y precisi\u00f3n. Nos dijo que la perla es signo de Cristo. La concha que est\u00e1 horadada y lastimada por el tiempo y la erosi\u00f3n deja pasar mucha arena. La arena alimenta a la perla, que se vuelve m\u00e1s grande y hermosa. El sufrimiento, el dolor en ese caparaz\u00f3n lastimado permite que la perla sea m\u00e1s grande y hermosa. Pens\u00e9 inmediatamente que as\u00ed era tambi\u00e9n en su caso.<\/p>\n<p>\u201cEl amor es siempre la posibilidad de presenciar el nacimiento de un mundo\u201d. Supe que hace doce a\u00f1os que APOA va al Moyano, vi la biblioteca que alimentan cada mi\u00e9rcoles, me encontr\u00e9 con ojos y o\u00eddos que los esperan, a\u00fan de forma distra\u00edda. Doce a\u00f1os es mucho tiempo para ser solo una emoci\u00f3n. Por ello, despu\u00e9s de todo lo vivido vuelvo a Badiou, porque sus palabras me suenan m\u00e1s conocidas despu\u00e9s de haber estado esas horas en el Moyano: \u201cSe da, por supuesto, un \u00e9xtasis al comienzo, pero un amor es ante todo una construcci\u00f3n duradera. Digamos entonces que el amor es una aventura obstinada.\u201d.<\/p>\n<p>Agradezco especialmente a Viajera Editorial, amigas de APOA, quienes me recomendaron especialmente esta experiencia. Gracias Karina Macci\u00f3!! Y gracias totales Daniel\u2026 o ya te hab\u00eda agradecido????<\/p>\n<p>Alicia Saliva.<\/p>\n<p>estoy convencido de que el amor,<br \/>\ncomo afici\u00f3n colectiva, por ser aquello que -para<br \/>\ncasi todo el mundo- otorga intensidad y significaci\u00f3n<br \/>\na la vida, no puede ser un don hecho a la existencia<br \/>\nen el contexto de un r\u00e9gimen de ausencia<br \/>\ntotal de riesgos<\/p>\n<p>El amor asegurador,<br \/>\ncomo todo aquello cuya norma es la seguridad,<br \/>\nimplica la ausencia de riesgos para aquel que<br \/>\ncuenta con una buena aseguraci\u00f3n, un buen ej\u00e9rcito,<br \/>\nuna buena polic\u00eda, una buena psicolog\u00eda del<br \/>\ngoce personal, y todo el riesgo para aquel que se<br \/>\ntiene enfrente.<\/p>\n<p>Es necesario reinventar<br \/>\nel riesgo y la aventura, en contra de la seguridad y<br \/>\nla comodidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para conocer m\u00e1s de Apoa en el Moyano visit\u00e1:\u00a0<a href=\"http:\/\/apoaenelmoyano.blogspot.com.ar\/\">http:\/\/apoaenelmoyano.blogspot.com.ar\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl amor inicia siempre con un encuentro. 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