{"id":6995,"date":"2018-05-08T07:48:28","date_gmt":"2018-05-08T10:48:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=6995"},"modified":"2018-05-08T07:48:28","modified_gmt":"2018-05-08T10:48:28","slug":"casamientos-cristina-eseiza-en-la-feria-del-libro-135","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2018\/05\/casamientos-cristina-eseiza-en-la-feria-del-libro-135\/","title":{"rendered":"Casamientos * Cristina Eseiza en la Feria del Libro 13\/5"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">\n\t<!-- @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm; direction: ltr; color: #000000; widows: 2; orphans: 2 } --><br \/>\n\t<\/style>\n<p>La noche del casamiento de la Bebota con el muchacho del perro gigante, de mirada loca como la de su due\u00f1o, llov\u00eda a c\u00e1ntaros y llegamos al fi<img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-6996 alignright\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/6082-comical-couple-with-the-bride-having-the-upper-hand-cake-topper5bf86ecf5232b7c3b87a3b64fe577759.jpg\" alt=\"\" width=\"288\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/6082-comical-couple-with-the-bride-having-the-upper-hand-cake-topper5bf86ecf5232b7c3b87a3b64fe577759.jpg 500w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/6082-comical-couple-with-the-bride-having-the-upper-hand-cake-topper5bf86ecf5232b7c3b87a3b64fe577759-257x257.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/6082-comical-couple-with-the-bride-having-the-upper-hand-cake-topper5bf86ecf5232b7c3b87a3b64fe577759-350x350.jpg 350w\" sizes=\"(max-width: 288px) 100vw, 288px\" \/>nal de la fiesta. Me puse vestido y zapatos Chanel blancos, aunque ya se sabe que no se va de blanco a las bodas. Ni bien Rossini y yo entramos, el muchacho del perro desmesurado, a quien s\u00f3lo hab\u00eda visto un par de veces, me invit\u00f3 a seguirlo a la trastienda. Supuse que para servirme algo<br \/>\nde tomar, en las mesas quedaba muy poco. Me llev\u00f3 hasta los ba\u00f1os, me meti\u00f3 en uno, dijo que siempre lo hab\u00eda excitado mi cara de mu\u00f1equita y quer\u00eda despedirse de su solter\u00eda. Trab\u00f3 la puerta de chapa acanalada por dentro. Hac\u00eda un calor humeante, sulf\u00farico. Mir\u00e9 mi zapato de punta cuadrada, inmaculado en un charquito ambarino. Con parsimonia, clav\u00e1ndome su pupila lun\u00e1tica, comenz\u00f3 a maniobrar con el cierre del pantal\u00f3n. Olicua paradoja. No un invitado, no el padrino, el novio se emboscaba conmigo en las letrinas. Con la mano imped\u00ed que siguiera, diligente y sorpresiva hab\u00eda llegado la revancha. Los lunes a la tardecita, Rossini y la Bebota pod\u00edan seguir revolc\u00e1ndose juntos.<br \/>\nVolvimos a la fi esta donde nadie parec\u00eda habernos extra\u00f1ado. Como una reina, desde el Chanel, brind\u00e9 con la novia por su felicidad eterna mientras dejaba que Rossini me mordiera, goloso, la oreja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>de<em> Montgomery de lana roja<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Cristina Eseiza<\/strong> naci\u00f3 escritora. Luego de inundar la casa con poemas, muchos poemas, a los diez a\u00f1os escribi\u00f3 su primera novela. Todav\u00eda conserva el original, escrito en hojas sin pautar, con su migrante letra de ni\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Sigui\u00f3 escribiendo poemas sin parar hasta que apareci\u00f3 la otra personalidad. Terminado sexto a\u00f1o en el Colegio Nacional de Buenos Aires, ingres\u00f3 a la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UBA para estudiar Letras, carrera que la enamor\u00f3 y le permiti\u00f3 acercarse a la literatura con otra mirada. Sin dudas, Cristina est\u00e1 m\u00e1s orgullosa de sus lecturas que de su obra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">De la mano de este nuevo amor, fue profesora en numerosas instituciones educativas, en los niveles secundario, terciario y universitario. Tambi\u00e9n hubo lugar para la educaci\u00f3n especial, abriendo un universo, una energ\u00eda inexplorados, desconcertantes. Dict\u00f3 cursos de capacitaci\u00f3n en todo el pa\u00eds, a docentes y profesionales de diversas disciplinas. Asesor\u00f3 a empresas y asociaciones p\u00fablicas y privadas. Particip\u00f3 de proyectos teatrales, desde la asesor\u00eda y la traducci\u00f3n de textos, hasta la puesta en escena de varias obras. Fue correctora para editoriales y gremios. Public\u00f3 en la web art\u00edculos sobre Comunicaci\u00f3n, Filosof\u00eda, An\u00e1lisis del discurso, algunos son de consulta obligatoria en seminarios de la UNLA. Coordin\u00f3 talleres de escritura durante muchos a\u00f1os y fue jurado en concurso de cuentos para la UCES. De larga trayectoria en medios, ha sido columnista de programas radiales y televisivos, adem\u00e1s de jurado en una competencia internacional sobre Literatura en lengua espa\u00f1ola. Mientras tanto, la escritora esperaba, paciente, su renacer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Agotada la pasi\u00f3n por su otra personalidad, Cristina retom\u00f3 la pluma y tuvo consigo misma la reedici\u00f3n del antiguo romance: escribi\u00f3 su segunda novela, <\/span><span style=\"font-size: large;\"><i>Sol en Leo<\/i><\/span><span style=\"font-size: large;\">. Hoy, su apasionamiento insaciado inaugura una nueva intrepidez y suelta esta incierta bocanada, <\/span><span style=\"font-size: large;\"><i>Montgomery de lana roja. <\/i><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noche del casamiento de la Bebota con el muchacho del perro gigante, de mirada loca como la de su due\u00f1o, llov\u00eda a c\u00e1ntaros y llegamos al final de la fiesta. Me puse vestido y zapatos Chanel blancos, aunque ya se sabe que no se va de blanco a las bodas. 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