{"id":7106,"date":"2018-05-31T19:03:15","date_gmt":"2018-05-31T22:03:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=7106"},"modified":"2018-05-31T19:03:15","modified_gmt":"2018-05-31T22:03:15","slug":"osvaldo-bossi-en-la-otra-56","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2018\/05\/osvaldo-bossi-en-la-otra-56\/","title":{"rendered":"Osvaldo Bossi en La Otra * 5\/6"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Nada del otro mundo<\/strong><\/p>\n<p>Cuando ten\u00eda 12 a\u00f1os<br \/>\nle escrib\u00ed una carta de amor<br \/>\na Ra\u00fal, un chico que viv\u00eda<br \/>\ncerca de casa, sobre la misma cuadra,<br \/>\nal lado de la peluquer\u00eda del Rengo<br \/>\ny que era mi amigo.<\/p>\n<p>Una carta muy tonta y arriesgada eso s\u00ed<br \/>\ndonde le hablaba de su pelo y de sus ojos<br \/>\nnegros, como la oscuridad que me envolv\u00eda<br \/>\ncuando no nos ve\u00edamos.<br \/>\nNada grave, nada del otro mundo,<br \/>\nsi no fuera<br \/>\nporque viv\u00eda en \u00e9ste, donde cosas as\u00ed<br \/>\ndif\u00edcilmente pod\u00edan suceder.<\/p>\n<p>De hecho, la carta nunca lleg\u00f3 hasta sus manos.<br \/>\nUn t\u00edo lejano la descubri\u00f3 y ah\u00ed nom\u00e1s, enseguida<br \/>\nse arm\u00f3 el revuelo.<br \/>\nComo mi padre se hab\u00eda ido<br \/>\ntodos quer\u00edan ser mi padre,<br \/>\nas\u00ed que me encerraron en una pieza y me curaron,<br \/>\ncomo a un perro, a escobazos.<br \/>\nAunque curar, curar<br \/>\nes una forma de decir\u2026<br \/>\nYo no me cur\u00e9 nunca de mi amor por Ra\u00fal,<br \/>\ndel hilo dorado que iba<br \/>\nde sus ojos hasta su pelo<br \/>\ny se met\u00eda en mi boca<br \/>\ny se perd\u00eda en mi coraz\u00f3n.<br \/>\nNo s\u00e9 c\u00f3mo explicarlo, pero pasan los a\u00f1os<br \/>\ny sigo vi\u00e9ndolo, sigo toc\u00e1ndolo en la oscuridad,<br \/>\nmagullado y todo, sigo<br \/>\nqueri\u00e9ndolo m\u00e1s que nada en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conversaci\u00f3n familiar<\/strong><\/p>\n<p>Con mis hermanos<br \/>\nrara vez hablo<br \/>\ny siempre los escucho.<br \/>\nMe cuentan del trabajo, los hijos,<br \/>\nlo caro que est\u00e1 todo, de un vecino<br \/>\nque se muri\u00f3 hace poco<br \/>\no de una t\u00eda que se est\u00e1 por morir.<br \/>\nLo raro es que mis preguntas<br \/>\nnunca regresan.<br \/>\nComo yo no tengo mujer ni hijos, debe ser eso.<br \/>\nY mi trabajo\u2026 Bueno, qui\u00e9n habla<br \/>\nde literatura con su familia?<br \/>\nHasta que un d\u00eda me aburr\u00ed<br \/>\no me cans\u00e9 y simplemente<br \/>\ndej\u00e9 de preguntar.<br \/>\nNo fue algo premeditado, sucedi\u00f3.<\/p>\n<p>Ahora, cada vez<br \/>\nque nos encontramos,<br \/>\nel silencio m\u00e1s puro se abre entre nosotros<br \/>\ncomo una avenida que no s\u00e9 ad\u00f3nde va.<br \/>\nYo no hago nada, no interrumpo.<br \/>\nA veces, ruge como un le\u00f3n.<br \/>\nA veces, como un animal desconocido.<\/p>\n<p>Tendr\u00edan que escucharlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El ruido<\/strong><\/p>\n<p>Cada noche,<br \/>\nantes de ir a dormirme,<br \/>\nyo me preguntaba<br \/>\nqu\u00e9 ser\u00e1 de la vida de mi padre, ahora.<br \/>\n(Se fue hace un par de a\u00f1os atr\u00e1s,<br \/>\nsin despedirse.)<\/p>\n<p>Y ah\u00ed nom\u00e1s se me aparec\u00eda<br \/>\nel ruido que hace el chorro de soda<br \/>\nsobre el vaso de vino, el ruido<br \/>\nde la tele encendida y el hijo<br \/>\nde mi padre berreando como un cabrito \u201cDale<br \/>\nun poco de agua con la mamadera, Mario,<br \/>\nyo no puedo con todo\u201d.<br \/>\n(Mario es mi pap\u00e1).<\/p>\n<p>Afuera las estrellas segu\u00edan<br \/>\nlos pormenores, silenciosas.<\/p>\n<p>Mi padre, entonces, sal\u00eda al patio<br \/>\ny se pon\u00eda a fumar un cigarrillo,<br \/>\ny cuando estaba a punto de escuchar<br \/>\nalgo, empezaban los ruidos otra vez<br \/>\n(a veces era el motor de un auto<br \/>\no el zumbido de una moto, o la m\u00fasica<br \/>\nsaliendo de una ventana abierta\u2026)<\/p>\n<p>Yo pensaba, cu\u00e1nto ruido que hay<br \/>\nen esa casa, as\u00ed dif\u00edcilmente \u00e9l pueda, alguna vez<br \/>\nescucharnos.<br \/>\nNo es que yo tuviera algo importante<br \/>\npara decirle. No. Pero qui\u00e9n sabe,<br \/>\na lo mejor s\u00ed.<\/p>\n<p>Al final me dorm\u00eda<br \/>\npensando en estas cosas, pensando<br \/>\nc\u00f3mo hacer para tapar el ruido del sif\u00f3n,<br \/>\nel ruido de la tele, el ruido, el ruido\u2026<\/p>\n<p>A veces so\u00f1aba con un barco<br \/>\nque navegaba toda la noche<br \/>\ny se met\u00eda en su coraz\u00f3n,<br \/>\ny adentro estaba yo, contento<br \/>\nde haber vencido la adversidad.<\/p>\n<p>Ya veces, ese barco<br \/>\nera nada m\u00e1s que un hermoso ata\u00fad<br \/>\natravesando de lado a lado<br \/>\nla noche solitaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Osvaldo Bossi<br \/>\nIn\u00e9ditos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7108 alignleft\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/26168225-1936461746368835-4351926722471034065-n-632x632.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/26168225-1936461746368835-4351926722471034065-n-632x632.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/26168225-1936461746368835-4351926722471034065-n-257x257.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/26168225-1936461746368835-4351926722471034065-n-350x350.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/26168225-1936461746368835-4351926722471034065-n.jpg 657w\" sizes=\"(max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/>Osvaldo Bossi<\/strong> naci\u00f3 en Buenos Aires en 1960. Es poeta y narrador. Public\u00f3 los siguientes libros: <em>Tres<\/em> (Bajo la luna,1997), <em>Fiel a una sombra<\/em> (Siesta, 2001; Viajero insomne, 2014), <em>El muchacho de los helados y otros poemas<\/em> (Bajo la luna, 2006), <em>Ruego por el tornado<\/em>. <em>Tres<\/em> (Sigamos enamoradas, 2006), <em>Del Coyote al correcaminos<\/em> (Huesos de Jibia,2007; Editorial Fol\u00eda 2010), <em>Esto no puede seguir as\u00ed<\/em> (Letras Y Bibliotecas de C\u00f3rdoba,2010),<em> Casa de viento, antolog\u00eda personal<\/em> (Nudista, 2011), <em>Ni la noche ni el fr\u00edo<\/em> (Textos intrusos, 2012), <em>Chicos malos y otros libros<\/em> (Editorial Conejos, 2012), <em>Como si yo fuera su novia<\/em> (Editorial M\u00e1gicas naranjas, 2013),<em> Adoro<\/em> (Bajo la luna, 2009; Modesto Rimba, 2017),<em> Yo soy aquel<\/em> (Editorial Nudista, 2014) y <em>A d\u00f3nde vas con este fr\u00edo<\/em> (El ojo del m\u00e1rmol, 2016), <em>Los poemas de amor que el Coyote le escribi\u00f3 al Correcaminos<\/em> (M\u00e1gicas naranjas, 2018), <em>Las estrellas celosas \/ A d\u00f3nde vas con este fr\u00edo<\/em> (Editorial Alci\u00f3n, 2018) Forma parte de diversas antolog\u00edas de poes\u00eda argentina y latinoamericana. A su cargo est\u00e1 la coordinaci\u00f3n del ciclo de lecturas El rayo verde. En la web son conocidas sus intervenciones como Batman y El Avisp\u00f3n verde. Encargado de la formaci\u00f3n en el \u00e1rea de escritura, coordina talleres de poes\u00eda y de narrativa en forma grupal e individual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Nada del otro mundo Cuando ten\u00eda 12 a\u00f1os le escrib\u00ed una carta de amor a Ra\u00fal, un chico que viv\u00eda cerca de casa, sobre la misma cuadra, al lado de la peluquer\u00eda del Rengo y que era mi amigo. 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