{"id":7251,"date":"2018-08-31T08:09:11","date_gmt":"2018-08-31T11:09:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=7251"},"modified":"2018-08-31T08:12:42","modified_gmt":"2018-08-31T11:12:42","slug":"montgomery-de-lana-roja-cristina-eseiza-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2018\/08\/montgomery-de-lana-roja-cristina-eseiza-2\/","title":{"rendered":"Montgomery de lana roja * Cristina Eseiza"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue poner un pie en el claustro de entrada y encontrar una manada desorientada de adultos mayores, apelmazada entre saludos y reconocimientos, mientras los alumnos del vespertino nos miraban indiferentes, tal como alguna vez hab\u00edamos observado a las promociones sup\u00e9rstites convencidos de que nunca llegar\u00eda esa hora tr\u00e1gica para nosotros.<br \/>\nAll\u00ed, en el claustro central, sin tardanza comienza lo otro. Porque s\u00ed, esa noche, bajo el mismo techo del colegio de la patria ten\u00eda a dos de mis ex.<br \/>\nEl m\u00e1s antiguo se me acerca agitando el \u00edndice como quien se apantalla y me dice: \u00abTe escuch\u00e9 en la radio, \u00a1qu\u00e9 buena esa trivia, nunca me imagin\u00e9 que esa palabra fuera quechua!\u00bb Agradezco con la cartera abrazada sobre el pecho protegiendo el plexo solar y no menciono que ni me acuerdo de la trivia ni del quechua, sonr\u00edo. Hago bien en parapetarme porque mi ex antiguo redobla los br\u00edos y le sale: \u00abEst\u00e1s igual a tu pap\u00e1\u00bb, no puedo creerlo y contesto: \u00abSiempre fui igual a mi pap\u00e1\u00bb, su imaginaci\u00f3n rebosante no se hace esperar: \u00abPero ahora, m\u00e1s\u00bb. Intento discernir si es un elogio y no lo logro. Inmediatamente me intercepta el gemelo de mi ex antiguo y me dice lo mismo, con \u00e9l soy un poco m\u00e1s piadosa: no contesto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cristina Eseiza<\/strong>, fragmento de \u00abRetornados\u00bb,<em> Montgomery de lana roja<\/em>.<\/p>\n<p>Viajera, 2018.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7252\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/colegio10-632x421.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/colegio10-632x421.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/colegio10-420x280.jpg 420w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/colegio10-257x171.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/colegio10-350x233.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/colegio10.jpg 736w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Fue poner un pie en el claustro de entrada y encontrar una manada desorientada de adultos mayores, apelmazada entre saludos y reconocimientos, mientras los alumnos del vespertino nos miraban indiferentes, tal como alguna vez hab\u00edamos observado a las promociones sup\u00e9rstites convencidos de que nunca llegar\u00eda esa hora tr\u00e1gica para nosotros. All\u00ed, en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7252,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[117],"tags":[375,505],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7251"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7251"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7254,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7251\/revisions\/7254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}