{"id":7829,"date":"2019-05-29T15:57:28","date_gmt":"2019-05-29T18:57:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=7829"},"modified":"2019-05-29T15:58:18","modified_gmt":"2019-05-29T18:58:18","slug":"pablo-luque-pinilla-resena-me-deja-dicha-en-el-cuaderno-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2019\/05\/pablo-luque-pinilla-resena-me-deja-dicha-en-el-cuaderno-digital\/","title":{"rendered":"Pablo Luque Pinilla rese\u00f1a Me deja dicha en Cuaderno Digital"},"content":{"rendered":"<p>La obra de la poeta Alicia Saliva (Buenos Aires, 1969) abarca tres poemarios: Las veredas del agua, con acuarelas y dibujos de Cecilia de la Fuente (El Escriba, 2012); Variaciones sobre el silencio, con fotograf\u00edas tambi\u00e9n de Cecilia de la Fuente (Botella al Mar, 2014) y ahora Me deja dicha (Viajera Editorial, 2018). Doctora en Letras por la Universidad Complutense de Madrid, compatibiliza su labor po\u00e9tica con la dedicaci\u00f3n como profesora superior en el \u00e1mbito universitario (Untref, UCA, Eseade). Su actividad se centra fundamentalmente en las \u00e1reas de poes\u00eda contempor\u00e1nea, literatura comparada y escritura acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>Introducirse en la poes\u00eda de la autora porte\u00f1a es sumergirse en un espacio de delicado lirismo y reivindicaciones vitales en iguales partes. No en vano, la profesora Mar\u00eda Amelia Arancet, compa\u00f1era generacional de la poeta, asevera que sus tres libros, hasta la fecha, atestiguan id\u00e9ntica capacidad l\u00edrica para golpearnos la conciencia desde una notable suavidad y temple expresivos. De esta manera, es apreciable en ellos un camino tan literario como existencial que desemboca en el presente volumen. As\u00ed, el primer texto, Las veredas del agua, conforma un viaje hacia los m\u00e1rgenes; un ejercicio de visi\u00f3n de todo lo que no es lo que se pensaba que deb\u00eda ser, lo que acaba convirtiendo a la obra en una enriquecedora prospecci\u00f3n de la que se desprenden aspectos decisivos para comprender la Dicha presente, como cuando se asevera: \u00abunciones humanas\/ no hay otras\/ para mezclar la tierra con el cielo\u00bb (Las veredas del agua, p. 23). Variaciones sobre el silencio es un poemario que supone una v\u00eda de ascenso \u2015literario tambi\u00e9n, pensamos, en la trayectoria de la autora\u2015, pues en \u00e9l el protagonista po\u00e9tico se observa a s\u00ed mismo con sinceridad mientras busca un silencio que, lejos de resultar sordo, da testimonio de una naturaleza en la que \u00abel decir vive fogoso\u00bb (Variaciones sobre el silencio, p. 42) y se escucha ese otro sonido que \u00abenciende el mundo\/ como la sangre del sol a la tarde\u00bb (ib\u00eddem, p. 27). Sendos libros, al final, conforman una suerte de exordio por partes del volumen que venimos a comentar.<\/p>\n<p>Porque se aprecia en este texto el final de un camino en tres tramos. O de una obra en tres actos. Un despliegue en el que, al descubrimiento de una realidad m\u00e1s verdadera al trascenderse las fronteras de lo acostumbrado, de la primera entrega, y a la fecundidad de la escucha, de la segunda, seg\u00fan hemos comentado, le sigue un abordaje del amor como llave de un conocimiento superior en esta tercera. Para ello, el yo l\u00edrico se dirige a Violaine, la protagonista de la obra La anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda de Paul Claudel, que responde al primero en el ep\u00edlogo, produci\u00e9ndose un cruce de misivas entre ambas voces; un di\u00e1logo en el que los dos personajes se escuchan y hasta parece que acaban por confundirse, porque, a todas luces, Violaine conquista el coraz\u00f3n de su interlocutor poem\u00e1tico. De hecho, el amor de Violaine por Pierre de Craon, el otro gran personaje de la pieza teatral del autor galo, se consuma en un gesto de suprema entrega \u2014ese beso por el que Violaine contrae tambi\u00e9n la lepra\u2014 que se contagia a los versos de Alicia Saliva hasta convertir la caridad en su almendra argumental. Por eso, si Claudel utiliza la imagen de la anunciaci\u00f3n del \u00c1ngel a Mar\u00eda, seg\u00fan nos lo narra el evangelio de San Lucas, para titular su libro, la poeta se hace eco de la misma para hablarnos del estupor ante el hecho de la encarnaci\u00f3n: \u00abalgo le anuncian a Mar\u00eda\/ no, no es algo\/ es el anuncio\u00bb (p. 11). Ese mismo que lleva a Violaine a abrazar el sufrimiento de Pierre y que, conmoviendo a la autora, transforma tambi\u00e9n su poemario en un sutil abrazo al lector.<img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-7313 alignright\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/41990766-10218268006468589-1267675093656403968-n-632x632.jpg\" alt=\"\" width=\"326\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/41990766-10218268006468589-1267675093656403968-n-632x632.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/41990766-10218268006468589-1267675093656403968-n-768x768.jpg 768w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/41990766-10218268006468589-1267675093656403968-n-257x257.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/41990766-10218268006468589-1267675093656403968-n-350x350.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/41990766-10218268006468589-1267675093656403968-n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 326px) 100vw, 326px\" \/><\/p>\n<p>Suele decirse que Claudel no deseaba que sus personajes fueran explicados a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n de los actores, sino revividos en la escena. Y algo as\u00ed tambi\u00e9n parece ocurrir con la escritura de la argentina en este volumen. De hecho, no nos hallamos solo ante un texto bello. M\u00e1s bien nos encontramos ante un acto de escritura que transforma lo bello en palabras de carne y hueso; en la realizaci\u00f3n de una experiencia en la p\u00e1gina. Esto ya lo esclarece la propia escritora en el anexo \u00abHistoria de Me deja dicha\u00bb emplazado al final de la obra, toda una declaraci\u00f3n de intenciones formales, cuando dice: \u00abAn\u00edmate a escribir m\u00e1s despeinado, me dijo Karina\u00bb (p. 47); o cuando reconoce que escuch\u00f3 a Tarquini: \u00abel poeta no comunica una experiencia, la realiza\u00bb (ib\u00eddem). Por esta raz\u00f3n, no son casuales los rudimentos estil\u00edsticos desplegados al servicio de esta realizaci\u00f3n, por los que el lenguaje se despeina, como le propon\u00eda su amiga, y las palabras arrancan y se detienen, se embalan o vacilan en la hoja produci\u00e9ndose una copia en el papel de los hechos mentales que las anteceden, como parece querer confirmarnos cuando, refiri\u00e9ndose a la ceguera de la propia Violaine, afirma: \u00abyo armo d\u00edas adentro\/ levanto hogueras\/ esta gruta\/ bajo las concavidades\/ de mis ojos ausentes\/ ves lo que yo veo?\u00bb (p. 36). Tambi\u00e9n cuando se emplea un lenguaje que es pronunciadamente simb\u00f3lico, en los que elementos como la calandria, el anillo, el velo, la viola y los propios personajes de La anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda, entre otros, funcionan como n\u00edtidos s\u00edmbolos. Asimismo, cuando se produce una alternancia de planos temporales, ling\u00fc\u00edsticos (el franc\u00e9s, y hasta el ingl\u00e9s y el lat\u00edn aparecen intercalados con el castellano) y de los personajes, como ya se ha se\u00f1alado; o cuando asistimos a la fragmentaci\u00f3n a la que no pocas veces se somete a los vocablos. En definitiva, recursos que contribuyen a revivir la experiencia de lo que resulta esencialmente inefable, como lo es el amor sin condiciones, la caridad en suma. De hecho, hasta los mismos blancos de la p\u00e1gina juegan un papel relevante en la propuesta, y f\u00edsicamente los poemas dejan grandes huecos en la hoja (\u00abs\u00ed, d\u00e9jame\/\/ margen\u00bb \u2014p. 23\u2014) en la misma medida que una serie de notas en prosa, que expanden y aclaran el pensamiento po\u00e9tico, la ocupan. Se nos brinda de esta forma una serie de espacios que resultan decisivos en el volumen por cuanto en ellos son susceptibles de ser tenidos en cuenta los aspectos m\u00e1s decisivos de lo humano. No en vano, en el mencionado anexo se asevera: \u00ab\u00a1todo corre en v\u00edas tan paralelas con los afueras del texto!\u00bb (p. 47), como si se deseara acoger cualquier circunstancia existencial en el seno disponible de lo impreso \u2015y lo no impreso\u2015 para que, al entrar en \u00e9l, hallemos la dicha: \u00abletras finas mucho blanco\/ para dejarnos entrar\/ por si quisi\u00e9ramos salir\/ por si se nos olvidaba\/ prestar la vida\u00bb (p. 27). En definitiva, si Violaine abraza la lepra y fruto de ese acto de entrega y posterior sufrimiento conoce un amor m\u00e1s profundo que le da el poder de resucitar a su sobrina, Alicia Saliva, adem\u00e1s de mostrarnos el itinerario de esta conversaci\u00f3n (que se emparenta con la propia conversi\u00f3n: \u00abme escribo\/ por pura necesidad\/ de conversaci\u00f3n\/ necesaria\/ con\/ ver\/ si\u00f3n\u00bb \u2015p. 12\u2015), nos quiere ofrecer las estancias de su poemario para que nada se quede fuera de la relaci\u00f3n amorosa que en \u00e9l se plantea.<\/p>\n<p>Al final, tras la lectura de este libro, entendemos que, a la par que la autora se sabe dicha, se nos brinda la posibilidad de sentirnos un poco mejor explicados: \u00abquiero\/ mi vida dicha\/ as\u00ed\/ por otro que la quiere\u00bb (p. 34). Y tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no decirlo, que, en el tiempo de la cultura del descarte, de tantos chivos expiatorios que yacen en las cunetas de la sociedad, un volumen como el presente funciona como un artefacto que propone alternativas que nos sacuden. Con mucha suavidad y delicadeza, ya lo comentamos, pero sin ambages y con altura literaria.<\/p>\n<p>Enlace a la nota:\u00a0<a href=\"https:\/\/elcuadernodigital.com\/2019\/05\/27\/me-deja-dicha-de-alicia-saliva\/\">https:\/\/elcuadernodigital.com\/2019\/05\/27\/me-deja-dicha-de-alicia-saliva\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra de la poeta Alicia Saliva (Buenos Aires, 1969) abarca tres poemarios: Las veredas del agua, con acuarelas y dibujos de Cecilia de la Fuente (El Escriba, 2012); Variaciones sobre el silencio, con fotograf\u00edas tambi\u00e9n de Cecilia de la Fuente (Botella al Mar, 2014) y ahora Me deja dicha (Viajera Editorial, 2018). 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