{"id":8176,"date":"2019-12-13T14:04:23","date_gmt":"2019-12-13T17:04:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=8176"},"modified":"2019-12-13T14:04:23","modified_gmt":"2019-12-13T17:04:23","slug":"tamara-domenech-en-un-ano-de-sensaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2019\/12\/tamara-domenech-en-un-ano-de-sensaciones\/","title":{"rendered":"Tamara Domenech en Un a\u00f1o de sensaciones"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">\n\t<!--\n\t\t@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }\n\t\tP { margin-bottom: 0.21cm; direction: ltr; color: #000000; widows: 2; orphans: 2 }\n\t-->\n\t<\/style>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><b>Papel picado*<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Un camino de papel picado despu\u00e9s de un festejo es una constelaci\u00f3n de algo que no existe y podr\u00eda perfectamente existir. Blando. De colores. Azul nube. Verde copa de los \u00e1rboles. Amarillo rayos de sol. Rojo manzana. Dejar\u00edamos huellas por donde pisamos. Despu\u00e9s, con el paso del tiempo ver\u00edamos la decoloraci\u00f3n como se\u00f1al de la planificaci\u00f3n de una nueva fiesta, agasajo, celebraci\u00f3n. De qu\u00e9. De lo que sea. Cualquier cosa. La nube. Los \u00e1rboles. El sol. La manzana. A veces cuesta encontrar a alguien que quiera festejar. No digo las mismas cosas que vos. Digo simplemente festejar. Fiaca. Nostalgia. Cansancio. Trabajo. Televisi\u00f3n. El cuerpo se cierra en su \u00f3rbita. Pierde movilidad. A veces me pasa que siento as\u00ed la energ\u00eda de la gente. En sillas de rueda. Sentados. Porque no existen camas con ruedas llevados por enfermeros de civil. Sin uniforme. Nos deformamos. El otro d\u00eda haciendo mandados vi a una chica, no tendr\u00eda m\u00e1s de diecinueve, veinte a\u00f1os, en sillas de ruedas. La llevaba su mam\u00e1. La hija iba con un ramillete de apio entre las manos. Ten\u00eda un vestido gris, zapatos marrones y una manta amarilla. El ramillete de apio erguido constitu\u00eda una esperanza. Un altar. No como los de antes. Sino como los de ahora. Con qui\u00e9nes una querr\u00eda casarse. La libertad no es s\u00f3lo elegir. Es actuar esa elecci\u00f3n, practicarla, predicarla, llevarla a los lugares m\u00e1s remotos. Por ejemplo, la vereda. Un mandado podr\u00eda ser un paseo. O al rev\u00e9s. No son las cosas que hay que hacer. Son c\u00f3mo las dom\u00e1s. Yo me doy cuenta que fuerzo hasta encontrarme en lo que haga. Estoy atenta. A punto de enamorarme. Me podr\u00eda volver a pasar. Me doy cuenta porque me pas\u00f3. Son sensaciones con forma de sanaci\u00f3n. No son las gasas las vendas las sondas el alcohol. Es una manera de mirar el piso el cielo a los costados. Hay muchas personas que saben lo que quieren mirar. Eligen. Saber es una limitaci\u00f3n. En cambio a m\u00ed me pasa de no saber. No querer saber m\u00e1s de lo que se presenta. Este piso. El de mi casa grande. Cuatro hijos. Un marido. Dos perros. Cien canarios. Repleto de papel picado. Por partes mojado con agua, jugo y vino. Me indica. No limpies r\u00e1pido. Esper\u00e1. Disfrut\u00e1 de lo que pas\u00f3 ayer. Tambi\u00e9n dejalo. Estirar es ir a contramano del mercado. Pensar m\u00faltiples posibilidades en la quietud. S\u00e9 que podr\u00eda pagar a alguien para que lo hiciese. En unas horas quedar\u00eda todo como si no hubiera pasado nada. La limpieza mata el tiempo. Silencia la m\u00fasica, las palabras, los pasos de baile. Por eso me quedo en este sill\u00f3n. Traigo sandwichitos. Entra el sol por la ventana. Estoy sola. Ladran los perros. Cantan los canarios. La radio est\u00e1 encendida contando cosas que no oigo. Palabras en el aire como si fueran globos. Toco el piol\u00edn de una de ellas. Llego al techo. Me muevo suave. Vivo hasta explotar y cuando caigo, con todo mi peso sobre el papel, no me lastimo. Eso necesito. Caminos de papel. Caminos de color. Caminos de palabras que el tiempo escribe y borra. Caminos en contra del cemento. Anti cementerios. Caminos vivos. Cuerpos que se re\u00fanen y festejan cualquier cosa. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><b>Un hombre<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Dos camperas fantasmas en la noche, agarradas de los pu\u00f1os, cruzan la calle. En una esquina una l\u00e1mpara con forma de luna, apoyada sobre el piso de un comercio exhibe iluminando lo que es el amor. A mi pas\u00f3 desde joven. No es una ilusi\u00f3n es una ilusi\u00f3n querer vivir d\u00eda y noche ilusionada. No me gusta la literalidad. Te amo te odio te extra\u00f1o llego a casa y te llamo. Sorprendeme. Llevame de la mano por una calle oscura sin nombre y hac\u00e9 que yo conf\u00ede. No s\u00e9 c\u00f3mo. Eso cr\u00e9alo vos. Con tu imaginaci\u00f3n. Casi no hay. Se practica en los primeros a\u00f1os se olvida r\u00e1pido. La madre el padre las caricias. En seguida viene el deber el comportamiento las notas los resultados. El hombre se las ingeni\u00f3 para ir en contra del amor en todos los \u00e1mbitos de su vida y circunstancia. Miedo control apariencia, no s\u00e9, qu\u00e9 s\u00e9 yo, c\u00f3mo saber. Me hartaron. Cada uno de los hombres que conoc\u00ed, me quise casar. Ser feliz en una casa con jard\u00edn dormir con otro abrazar. Un cuerpo es un jard\u00edn. El para\u00edso de una idea es un cuerpo. En vez de eso. La cantidad de acciones que inventamos para no estar cercanos es inaudita. No entiendo. Subir bajar entrar salir caminar dictar manejar limpiar ir venir. C\u00f3mo cambiar\u00eda nuestra vida bajo el lema: \u201cM\u00ednimas Acciones\u201d, ser\u00eda el lado oscuro, el fondo de la bolsa de comercio. El amor dejar\u00eda de ser financiero, un espectro. Hola mi amor, c\u00f3mo te fue. Sentate. Contame. Agarrame y listo. Por ah\u00ed me quedo dormida y si sue\u00f1o algo espantoso cuando abra los ojos lo primero que voy a ver es tu cabeza, tus ojos, tus piernas. Pero no. Todo al rev\u00e9s. Yo ped\u00ed entre dientes lo que escribo y a cambio recib\u00ed enga\u00f1os. Qu\u00e9 ve un hombre en una mujer. Qu\u00e9 vi en los tres o cuatro hombres de los que me enamor\u00e9. El gusto es una trampa. Que hay buenos mozos, claro que los hay, facheros les dicen mis hijas ahora, pero yo que estudio el lenguaje, es decir, la traici\u00f3n, no dejo de asociar fachero a facho, macho, machete. Qu\u00e9 se piensan que con esas espaldas, con esos brazos, con esas narices. Hacen un esfuerzo para el lado contrario. Si es f\u00e1cil, por qu\u00e9 la complican. Voy a contarte un caso concreto. Mi primer amor en el colegio secundario. Un hombre con ideas un hombre ideal que termin\u00f3 siendo un fiasco. El peso de esa cabeza era un ancla. Lo que costaba moverla. No te imagin\u00e1s. La piel quedaba atontada, quebrada para nada. Entonces para qu\u00e9 besarlo. Si la idea era m\u00e1s pesada que la lengua no sirve. Las relaciones con otros autores m\u00e1s espesas que la propia saliva, no sirve para nada. El otro d\u00eda me pas\u00f3 algo inusual. Estaba haciendo fila para tomar un micro de larga distancia rumbo a La Plata, la ciudad donde naci\u00f3 mi padre. Esa es otra historia que ya te voy a contar. Y \u00bfadivin\u00e1 lo que me pas\u00f3? Mirando para atr\u00e1s me pareci\u00f3 verlo. Y me dio un calambre, un calor. Volv\u00ed a girar la cabeza y no estaba m\u00e1s. Hasta que lo intent\u00e9 por tercera vez y me di cuenta que la suma de distintos hombres creaba una imagen parecida a su rostro. Los anteojos de uno, los p\u00f3mulos de otro, la frente de otro, los rulitos de otro m\u00e1s. Y reci\u00e9n ah\u00ed me di cuenta. Que para hacer uno hab\u00eda necesitado a un mont\u00f3n. Por eso segu\u00ed buscando \u00e9l amor cuando me separ\u00e9. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><b>Ideal<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Un ideal ahorcado con una corbata rayada mitad negra mitad bordeaux. Deja el saco azul echado sobre el sof\u00e1 acostumbrado a su olor, sin verlo m\u00e1s lo retendr\u00e1. Todav\u00eda no existen tintorer\u00edas de tapizados. El pantal\u00f3n reci\u00e9n sacado. Queda gacho. Las piernas. Apenas un borde blanco interior de la costura de los bolsillos. Vac\u00edos. El dinero qued\u00f3 en otra caja. El dinero al final era lo que menos importaba. El exilio. La manutenci\u00f3n divertida loter\u00eda. Todas las semanas. Sin suerte. Creer que uno no merece. Mecerse en una hamaca invisible entre la vida y la muerte. Esa mujer. Rubia. Alta. Que hab\u00eda conocido en el secundario y nunca m\u00e1s le hab\u00eda soltado la mano. Su \u00fanica familia. La hija que tuvieron. Cuando regresaron no quiso quedarse en una casa desalmada. As\u00ed la ve\u00eda despu\u00e9s de toda una vida. Los muebles en su lugar irradiaban aureolas de amigos que ya no estaban. Se hab\u00edan ido de la peor manera. La historia asusta. Moda, gusto y tradici\u00f3n. Tres esl\u00f3ganes con los que nada se define manera profunda. El cuerpo de mi amigo hecho una l\u00e1mpara con el foco quemado. Una cabeza que apagaba de golpe palabras estre\u00f1idas para acontecimientos enormes. \u00bfO fue al rev\u00e9s? \u00bfPalabras enormes para acontecimientos estre\u00f1idos? No. El amor por la pol\u00edtica. La disposici\u00f3n de los cuerpos alrededor de una mesa. Nadie puede quedarse sin comer. Pero no alcanza. Nunca fui de esas que se quedan con los brazos cruzados. Haciendo qu\u00e9. Esperando qu\u00e9. Hacerlo. A mis amigos de antes los sigo reconociendo a trav\u00e9s de una vitrina que encierra pasos. Para evocarlos, imito sus modos de caminar. Algunos pensar\u00e1n \u00bfy est\u00e1 loca? A m\u00ed lo que piensen los dem\u00e1s me tiene sin cuidado. Fijarse en otros es correr el foco de tus sentimientos. Por ejemplo. Cuando lo vi no me dio tristeza. Dije lo entiendo. Qui\u00e9n es uno para juzgar al otro. Y en seguida me di cuenta de lo contrario. Uno es un amigo, un familiar, alguien a quien se estaba por conocer. Y lo empiezo a putear ah\u00ed colgado desde una distancia baranda piso. Le grito. Este final digno de un exhibicionista. Encima en ropa interior. Y confluyen en un punto de la pared dos matices de luces. Un velador y el farol de la polic\u00eda. Una luz interior y otra exterior forman una tercera luminosidad sobre sus muslos y su espalda. Mezcla de bronca y encantamiento. En este estado latente en el que \u00bfhay que bajarte? \u00bfqui\u00e9n lo har\u00e1? \u00bfhabr\u00e1s pensado en quedar as\u00ed para siempre? Y por un momento creo que, sostenida tu decisi\u00f3n, se vuelve dulce. Te pondr\u00eda boca abajo sobre el techo, tus brazos extendidos, tus piernas como si fueras un p\u00e1jaro. As\u00ed hasta desvanecerte. En tu casa nido nadie abrir\u00eda la puerta durante a\u00f1os. Y si siguiera viva me llamar\u00edan como tu confidente y yo entrar\u00eda sin miedo. S\u00f3lo juntarte del piso de manera suave. Sin la necesidad de ning\u00fan forcejeo. Con guantes de lana o piel poner cada pedacito sobre un pliego de papel manteca estampado con el manifiesto y envolverte. Hasta hacerte entrar en un sobre muy grande y llamar a quienes te amaron y pedirles que se pinten los labios, hombres y mujeres, para dejar besos rojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, serif;\"><b>*<\/b><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, serif;\">Estos cap\u00edtulos pertenecen a la novela Eyo \u2013Ella y Yo- de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n en tiempodorado.com<\/span><\/span><\/span><\/span><br \/>\n<img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-8177 alignright\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/20191023-135542-632x843.jpg\" alt=\"\" width=\"384\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/20191023-135542-632x843.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/20191023-135542-768x1024.jpg 768w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/20191023-135542-1020x1360.jpg 1020w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/20191023-135542-257x343.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/20191023-135542-350x467.jpg 350w\" sizes=\"(max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, serif;\"><b>Tamara Domenech<\/b><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, serif;\">La Plata, 1976. Vive y trabaja en la Ciudad de Buenos Aires. Es Licenciada en Comunicaci\u00f3n Social (UNLP), Diplomada en Gesti\u00f3n Cultural (UNSAM), escritora, editora y artista visual.<\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, serif;\">Su obra escrita puede descargarse de manera gratuita desde el sitio: tiempodorado.com<\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papel picado* Un camino de papel picado despu\u00e9s de un festejo es una constelaci\u00f3n de algo que no existe y podr\u00eda perfectamente existir. Blando. De colores. Azul nube. Verde copa de los \u00e1rboles. Amarillo rayos de sol. Rojo manzana. Dejar\u00edamos huellas por donde pisamos. 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