{"id":8294,"date":"2020-02-15T17:56:41","date_gmt":"2020-02-15T20:56:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.viajeraeditorial.com.ar\/?p=8294"},"modified":"2020-02-15T17:56:41","modified_gmt":"2020-02-15T20:56:41","slug":"erupcion-axel-levin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/2020\/02\/erupcion-axel-levin\/","title":{"rendered":"Erupci\u00f3n * Axel Levin"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1<br \/>\nHay d\u00edas donde despertar es el comienzo de eso que a veces sucede. Empieza con un gusto pastoso en la boca y una confusi\u00f3n que se estira. Todo est\u00e1 igual que siempre, los objetos de tu casa tal cual quedaron de la noche, pero sab\u00e9s que es distinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Yo hab\u00eda hecho algo, \u00bfqu\u00e9 era?<\/em><\/p>\n<p>2<br \/>\nDescubr\u00eds diferencias m\u00ednimas: la posici\u00f3n del cepillo de dientes, el tono m\u00e1s oscuro de la toalla, un zumbido ahora entrecortado en la heladera, el pulso de tus latidos m\u00e1s presentes. Sobre todo, una certidumbre impregnada en las superficies, un rotundo y pegajoso aburrimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Durante todos los d\u00edas de esta semana, que por fin estaba terminando, me lo pregunt\u00e9 de manera cada vez m\u00e1s n\u00edtida. Ahora lo puedo puedo formular con precisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>3<br \/>\nPens\u00e1s que desayunar va a mover las part\u00edculas del sue\u00f1o. Cre\u00e9s que arrancar y salir al trabajo puede aliviar la picaz\u00f3n llana de la mente. Pero, antes siquiera de intentarlo, te das cuenta de que no va a cambiar nada. El d\u00eda est\u00e1 perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Al principio, cuando entraba a casa despu\u00e9s del trabajo, era solo una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, un hilo de duda que me manten\u00eda quieto hasta que se iba.<\/em><\/p>\n<p>4<br \/>\nAlgo est\u00e1 metido adentro. \u00bfQu\u00e9 es? De a poco, not\u00e1s c\u00f3mo drenan las ganas de moverte. Dud\u00e1s si irte o quedarte en casa. O llamar a un m\u00e9dico. \u00bfLlamar a un m\u00e9dico? Los pensamientos se enredan, hay un goteo de sentido. Quer\u00e9s ayuda, pero no sab\u00e9s de qu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Siempre me cre\u00ed una persona de imaginaci\u00f3n ardiente, y eso inflaba el pecho a la vez que me hac\u00eda sentir peligroso.<\/em><\/p>\n<p>5<br \/>\nEsper\u00e1s a que todo se aquiete, en especial la picaz\u00f3n detr\u00e1s de la oreja, los puntitos de la esquina entre el techo y la pared, el olor de las piedritas del gato, esa sensaci\u00f3n de que te olvid\u00e1s de algo, una lista de pendientes sin terminar que repas\u00e1s. Y est\u00e1 vac\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Yo abr\u00eda la puerta, colgaba la campera del respaldo de la silla, generalmente tomaba agua de la canilla con un gesto aut\u00e9ntico, y sin reparar ya en los maullidos del gato le llenaba el pote de comida.<\/em><\/p>\n<p>6<br \/>\nDe golpe un crujido tuvo lugar y te involucr\u00f3 entero: estaba ah\u00ed, lo intu\u00edas. Qu\u00e9 te faltaba, qu\u00e9 era. Te levantase y abriste el caj\u00f3n de la cocina. Luego chequeaste el del ba\u00f1o, la mesita de luz, los cinco estantes del armario.<br \/>\nTodo en su lugar, alineado, limpio, intacto.<br \/>\nDesbloque\u00e1s el celular, sin novedades. Revis\u00e1s otra vez la agenda. Se te empieza a trabar la respiraci\u00f3n y abr\u00eds la ventana, puro sol y viento. Busc\u00e1s, se te escapa, reincid\u00eds. Te alivian algunas ideas aunque not\u00e1s la pobre estrategia de la mente, solo segundos, ilusiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El cansancio invad\u00eda como una erupci\u00f3n atroz. Me tiraba en la cama y cerraba los ojos, al menos dos minutos, cinco, o diez. Me estaba pasando algo, me estaba pasando algo.<\/em><br \/>\n<em>\u00bfQu\u00e9 faltaba?<\/em><br \/>\n<em>\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda hecho?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Axel Levin<\/strong>, 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<p style=\"text-align: left;\">\n<figure id=\"attachment_8295\" aria-describedby=\"caption-attachment-8295\" style=\"width: 632px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-8295 size-medium\" src=\"http:\/\/www.viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/kkkkkkkk-632x630.jpg\" alt=\"\" width=\"632\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/kkkkkkkk-632x630.jpg 632w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/kkkkkkkk-257x256.jpg 257w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/kkkkkkkk-350x349.jpg 350w, https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/kkkkkkkk.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8295\" class=\"wp-caption-text\">Cara Barer<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; 1 Hay d\u00edas donde despertar es el comienzo de eso que a veces sucede. Empieza con un gusto pastoso en la boca y una confusi\u00f3n que se estira. Todo est\u00e1 igual que siempre, los objetos de tu casa tal cual quedaron de la noche, pero sab\u00e9s que es distinto. Yo hab\u00eda hecho algo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":8295,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[253],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8294"}],"collection":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8294"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8296,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8294\/revisions\/8296"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viajeraeditorial.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}