Te vestís, dejando el corpiño a un lado, y cubriéndote el cuerpo con un vestido de gasa. Estirás el brazo para colgarte collares, aros, hebillas. Das vueltas para rociarte el perfume. No, hoy no querés gustar sino calentarlos al caminar. Te reís histérica, seguís descalza, recién en el pasillo del edificio te ponés las sandalias […]
